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Conoce el estrés: sus síntomas, tratamientos y como evitarlo

El estrés es el reflejo natural que se dispara en nuestro cuerpo cuando este percibe eventos internos y externos que nos resultan comprometedores.

El estrés es un síntoma del que se percata nuestro cuerpo al estar frustrados, enojados o nerviosos. Este se desarrolla como una tensión emocional que puede afectar a tu cuerpo de diferentes maneras ya que se liberan dosis de adrenalina la cual te proporciona una energía extra para afrontar cualquier situación estresante en tu vida.

Hay muchos factores que podrían generar estrés de forma corta o prolongada; todo depende de cómo afrontes los desafíos y qué tanto te moleste o incomode.


Puedes llegar a estresarte por motivos realmente importantes, como problemas de salud, tu desempeño laboral o tu vida en familia y en pareja. Pero también hay situaciones leves que podrían generarte estrés poco a poco como la pérdida de algún objeto valioso, algún correo preocupante o el querer obtener algo, pero no tener las posibilidades aún para conseguirlo.

El estrés de desarrolla de muchas maneras, pero siempre habrán señales que te ayudarán a identificar el estrés, como podría ser la ansiedad. Esta es la manera en la que el cuerpo reacciona ante el estrés, y puede manifestarse aunque la situación no conste de un peligro real.

Si la ansiedad continúa podría generar inconvenientes físicos como problemas para conciliar el sueño, problemas digestivos o cardiovasculares e incluso la alopecia. Por este motivo son muchos los doctores que recomiendan intentar llevar la vida en paz y con calma, disfrutando de los pequeños placeres que se te presentan y dejando de lado los inconvenientes de la monotonía.

Hay situaciones en la vida cotidiana que pueden generar estrés, en la medida en que cada persona se lo permita y no pueda ponerle un freno a tiempo.

Puede tratarse de un nuevo trabajo, problemas en la pareja, la presión de querer tener todo demasiado controlado, un accidente en un viaje, peleas con gente muy allegada que no pueden terminar de resolverse, una agenda repleta de trabajo o de ocupaciones, querer llegar con una dieta a un peso determinado.

Antes de determinar si una persona está estresada, se debe saber que es una situación que afecta a una enorme porción de la sociedad contemporánea.

Debido a que nuestra vida y entorno están en  constante cambio,  se nos nos exigen continuas adaptaciones; por tanto, cierta cantidad de estrés (activación) es necesaria. En general tendemos a creer que el estrés es consecuencia de circunstancias externas a nosotros, cuando en realidad entendemos que es un proceso de interacción entre los eventos del entorno y nuestras respuestas cognitivas, emocionales y físicas. Cuando la respuesta de estrés se prolonga o intensifica en el tiempo, nuestra salud, nuestro desempeño académico o profesional, e incluso nuestras relaciones personales o de pareja se pueden ver afectadas. La mejor manera de prevenir y hacer frente al estrés es reconocer cuándo aumentan nuestros niveles de tensión y ante qué estímulos o situaciones.

Las señales más frecuentes de estrés son:

  • Emociones: ansiedad, irritabilidad, miedo, fluctuación del ánimo, confusión o turbación.
  • Pensamientos: excesiva autocrítica, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, olvidos, preocupación por el futuro, pensamientos repetitivos, excesivo, temor al fracaso.
  • Conductas: tartamudez u otras dificultades del habla, llantos, reacciones impulsivas, risa nerviosa, trato brusco a los demás, rechinar los dientes o apretar las mandíbulas; aumento del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas; mayor predisposición a accidentes; aumento o disminución del apetito.
  • Cambios físicos: músculos contraídos, manos frías o sudorosas, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, perturbaciones del sueño, malestar estomacal, gripes e infecciones, fatiga, respiración agitada o palpitaciones, temblores, boca seca.

¿Qué es el estrés?

Técnicamente, el estrés es la reacción adversa que tiene un individuo ante una presión excesiva u otro tipo de demanda. En el lugar de trabajo, los efectos negativos y perjudiciales del estrés pueden surgir en momentos en los que las presiones son extremas, como los periodos de máxima actividad, pero también pueden ser causados por la exposición continua a condiciones estresantes, como estar en un trabajo inadecuado o ser tratado injustamente.

Qué es el estrésFuera del trabajo, el estrés negativo puede ser causado por acontecimientos de cambio importantes, como una muerte en la familia, pero también por la presión continua de tener una vida limitada o dominada por la situación laboral.

El estilo de vida y el manejo de las emociones son factores esenciales para mantener una buena salud mental, emocional y física. Los estudios también demuestran que las personas con desórdenes emocionales presentan una mayor cantidad de problemas físicos o crónicos y las personas que tienen trastornos de ansiedad, padecen más enfermedades físicas.

El estrés es personal en el sentido de que afecta a los individuos de diferentes maneras. En situaciones o condiciones similares, algunas personas superan, incluso prosperan, la presión, mientras que a otras les resulta difícil afrontarla y sufren un estrés negativo como resultado. También es personal en el sentido de que el grado de control que el individuo tiene sobre las condiciones de su lugar de trabajo, los acontecimientos y el equilibrio entre la vida laboral y personal, influirá en la cantidad de estrés negativo que sufra. Aquellos individuos con mayor control tolerarán y gestionarán los niveles de estrés, o los evitarán por completo, con mayor éxito.

Como identificar el estrés?

El estrés es una palabra que se ha puesto de moda que se utiliza en muchas situaciones. Entonces es difícil saber bien cuándo se trata de estrés o cuándo es sólo una cuestión de cansancio.

Lo que debe saberse es que ante los síntomas que se han mencionado, sobre todo cuando son varios de ellos los que confluyen, se debe prestar atención, porque puede transformarse en un problema serio. La persona estresada modifica su comportamiento, sus actitudes habituales y hasta el humor.

Por eso, prestar atención es vital para la persona.

Se debe aprender a “escuchar al cuerpo”, ya que en el cuerpo se manifiestan las dolencias. Él nos informa cómo se encuentra y si no se le presta atención, puede aumentar la gravedad de los primeros síntomas.

Los eventos externos como generadores de estrés no necesariamente deben ser muy notorios o intensos, sino que pueden “acumularse” en sus efectos hasta que llegamos al límite. La manera en que interpretamos y pensamos acerca de lo que nos ocurre afecta a nuestra perspectiva y experiencia de estrés. De manera que con frecuencia es nuestra interpretación lo que genera (o potencia) una reacción negativa de estrés, más que el evento o situación a la que nos enfrentamos. Como ejemplo tomemos el caso de un alumno acostumbrado a notas sobresalientes que obtiene al aprobar en un trabajo. La idea de que esa nota le puede afectar a su expediente académico y con ello a sus posibilidades de conseguir una beca o trabajo al que aspiraba, puede tener un efecto amplificador o multiplicador en su nivel de estrés convirtiéndolo en ansiedad. Nuestra reacción a las situaciones del entorno, está también afectada por nuestro nivel general de salud y bienestar. Una persona que está siempre agobiada, que duerme poco y no come de manera equilibrada, probablemente disponga de menos recursos para afrontar situaciones difíciles. La clave está en que logremos equilibrar descanso, alimentación, ejercicio físico, trabajo-estudio y ocio.

¿Qué es un episodio de estrés?

En un episodio de estrés, todo el sistema nervioso del ser humano se predispone a una acción física y aumentan las hormonas en la sangre. La frecuencia de los latidos del corazón aumenta, junto con la presión arterial. La respiración se acelera, se tensionan los músculos y comienza un rápido consumo de la energía corporal.

¿Hay un estrés positivo?

La medicina y la psicología hablan de una dosis equilibrada del estrés, que resulta buena para el desarrollo de la vida cotidiana y para mantener la salud.

Se trata del estrés positivo, que permite a la persona mantener una mayor vitalidad, más resistencia física y optimismo en el desarrollo de cada acción, pone a la persona más vivaz y alegre.

Pero, sufrir una gran dosis de estrés en un tiempo prolongado hace que se desequilibre el organismo y comience a padecerse pesimismo, una mayor irritabilidad, cansancio extremo y la persona sea más pesimista.

Resulta vital poder identificar el estrés a tiempo, para poder evitar el debilitamiento del sistema inmunológico, prevenir enfermedades, perder calcio en los huesos, lo que provoca la osteoporosis, posibles ataques cardíacos, el daño en las células, puede afectar la memoria y las funciones cognitivas. También produce la acumulación de células grasas en la cintura, los glúteos y las caderas, y hasta puede generar el desarrollo de cáncer en distintos sistemas de órganos.

¿Qué puede provocar el estrés negativo?

Los eventos que fueron mencionados al principio son el motivo que lleva a una persona a estresarse, pero las causas de esos cuadros se pueden resumir en:

  • Altas expectativas.
  • Exceso de responsabilidades.
  • Autoestima baja.
  • Hábito de fumar.
  • Poca convivencia familiar o con afectos.
  • Poco tiempo para realizar actividades.
  • Exposición al ruido constante.
  • Preocupaciones constantes.
  • Miedo persistente.
  • Alimentación inadecuada.
  • Problemas de tránsito diarios.
  • Cambios bruscos en la temperatura ambiental.
  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Tragedias familiares o cercanas.
  • Permanentes discusiones.

Poder identificar las causas, evaluarlas dentro del contexto considerando su gravedad, hará que se evite el estrés negativo.

Distintos grados de estrés

A pesar de que el estrés se siente de igual manera sin importar cuál sea la situación, existen diferentes factores que se dividen en dos tipos de estrés diferentes:

Estrés agudo

El estrés agudo es un sentimiento que va a corto plazo. Es esa subida de adrenalina momentánea que se genera por alguna sorpresa repentina o alguna sensación rápida como algún susto o una situación en la que te veas forzado a actuar instintivamente. El estrés agudo también se presenta cuando estás a punto de realizar una actividad totalmente nueva para ti o alguna acción emocionante por la cual estés nervioso.

Se trata de un estrés a corto plazo y que tiene una duración corta. Es un sentimiento que ayuda al control de situaciones dolorosas. Todas las personas pueden sentir este estrés en algún momento de sus vidas. Son ejemplos del estrés agudo lo que se siente al pelear con una persona con mucho enojo, cuando se conduce un vehículo y se reacciona a un posible peligro frenando de manera repentina, o cuando se conduce una bicicleta o un vehículo a grandes velocidades.

El estrés agudo es una manifestación muy común en la sociedad actual. Aparece en el momento en que la persona vive un episodio nuevo o pasa por una situación excitante o complicada.

Ya que su duración es corta no ocasiona problemas que incidan mucho en la salud. Pero si se responde de una manera exagerada puede llegar a provocar molestias estomacales, diarreas, contracturas musculares, dolor de cabeza intenso, junto a demostraciones de ira, ansiedad o depresión.

El suceso que se le presente a la persona puede sufrirlo de manera directa o indirecta. Se trata de un episodio sufrido directamente cuando se enfrenta y se expone personalmente al sufrimiento de un acto violento o que sienta que lo expone al riesgo de vida.

Una exposición indirecta consiste en presenciar lo que le sucede a terceros, que en general son familiares o allegados a la persona.

Cuanto más grave sea el episodio protagonizado, o cuando sea recurrente en el tiempo, es más probable que aumenten también las posibilidades de desarrollar un estrés agudo. Entonces, el estrés agudo nace de una exigencia puntual, es de corta duración y puede manejarse fácilmente.

Los síntomas que pueden observarse y a los que hay que prestar atención serían:

  • Sensación de nerviosismo.
  • Síntomas de tensión muscular.
  • Cansancio repentino.
  • Excitación excesiva.
  • Dolor de cabeza.
  • Manos y pies fríos.
  • Sentimientos de tristeza o depresión.
  • Ligera ansiedad.

Estrés crónico

A diferencia del anterior, el estrés crónico dura un tiempo prolongado. Estas situaciones se extienden por meses, o incluso años, llegando a parecer normales para cada persona ya que se acostumbran a ellas. Si llegas a este punto de estrés es cuando podría comenzar a sobrepasar la salud mental y afectar a la salud física.

Cuando el estrés crónico se extiende hasta la salud física, esta comienza por síntomas comunes que podrían generarse por otros desencadenantes sin imaginarte que el estrés sería el causante de ellos.

Dolor de espalda, acné repentino, dolor de cabeza, pérdida de memoria a corto plazo y falta de interés en las cosas que solías disfrutar son algunos de los síntomas más comunes y más peligrosos que podrías experimentar a causa del estrés. Debes aprender a reconocer aquellos factores dentro de tu vida que te llevan a este límite y evitarlos inmediatamente.

La persona llega a acostumbrarse a sentir este estrés que se extiende en el tiempo y considerarlo ya como que no fuera un problema, sintiendo que es parte de su existencia. La persona se siente infeliz y vulnerable, afectando su autoestima, sus motivaciones y disminuyendo la energía que necesita para afrontar su vida cotidiana.

Hay síntomas observables que se manifiestan cuando la persona sufre de estrés crónico. En general la persona no suele asociar esos síntomas físicos o mentales con el estrés que padece.

Si la persona sufre de alguno o de varios de estos síntomas, puede estar padeciendo un estrés crónico:

  • Taquicardia repentina.
  • Insomnio o dificultades para conciliar el sueño.
  • Presión en el pecho.
  • Dolores de cabeza en toda su extensión o en zonas localizadas.
  • Dolor muscular y cansancio.
  • Cambios en el peso, ya sea obesidad o pérdida notable que peso.
  • Malos hábitos alimenticios o pérdida de apetito.
  • Problemas digestivos.
  • Intestino irritable.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Pérdida o aumento de peso considerable.
  • Catarros frecuentes, que se dan por una baja en las defensas.
  • Caída de cabello.
  • Presión arterial alta o insuficiencia cardíaca.
  • Problemas de irritación en la piel sin causa conocida.
  • Acné, eczemas.
  • Desarreglos en la menstruación.
  • Pensamientos negativos y obsesivos.
  • Angustia y agobio continuos.
  • Ansiedad y depresión.
  • Agotamiento sin causa aparente.
  • Problemas de memoria.
  • Falta de concentración y despistes frecuentes.
  • Problemas en la vida sexual.
  • Desgaste físico y envejecimiento.
  • Cambios notables en la conducta.
  • Cuello o mandíbula rígidos.
  • Uso de alcohol o drogas para poder relajarse.

Como se ve, algunos de estos síntomas se confunden con los síntomas de otras enfermedades. La mejor forma de diagnosticar el estrés en cualquiera de sus grados es acudiendo a un especialista para que realice las pruebas y estudios médicos que sean necesarios.

Lo importante es estar atento a la aparición de estos síntomas y no minimizarlos o considerarlos algo común en la salud.

Cuando no se trata de manera correcta y no se llega a controlar, el estrés podría causarle problemas de salud importantes o en depresión.

Diferencias entre estrés agudo y crónico

La diferencia más notable es la duración en el tiempo, que puede llegar a ser de meses. La persona comienza un acostumbramiento a esa situación ya que vive en constante estado de estrés, hasta que un problema de salud serio haga que preste atención a ese estado de estrés.

El estrés crónico se considera un enemigo silencioso, que se produce en la vida de una persona que vive una situación sin salida, en la que se siente atrapada, donde confluyen frente a esa situación problemas en sus relaciones, problemas en su economía, frustración por el desarrollo de su trabajo, se siente deprimido y sin ganas de hacer nada.

El estrés en la vida es inevitable, porque las ocasiones en las que se activa son innumerables y comunes, pero la persona debe mantenerse atenta para no permitir que eso lo paralice ni que afecte su salud para convertirse en crónico.

El estrés crónico llega a ser agotador para quien lo padece, porque produce un desgaste físico continuo y permanente en quien lo sufre y afecta no sólo a la persona sino a todo su entorno familiar, de amigos y laboral.

En muchas ocasiones lleva a la persona a la idea de suicidarse, por el desgaste emocional y físico que se presenta, que en ese momento parecen ser irreversibles. Es importante saber que es posible tratarlo, que esa idea de suicidio debe ser superada, y que nada lo justifica. Y que puede ser tratado por un psicólogo con terapia.

En ocasiones lleva a infartos de miocardio o a sufrir enfermedades sistémicas, como ser el ictus.

La importancia del balance entre la vida laboral y la personal

La conciliación de la vida laboral y familiar es, literalmente, el equilibrio entre las exigencias, la cantidad de tiempo y el esfuerzo que se dedica al trabajo y al lugar de trabajo, y el que se dedica a la vida doméstica, personal, familiar y social del individuo. Un factor vital para lograr un equilibrio adecuado entre la vida laboral y la personal es asegurarse de que el elemento laboral no domine, y-o que no esté causando daño al individuo a través de los efectos del estrés negativo. Es muy raro encontrar personas con un equilibrio entre la vida laboral y la personal que esté dominado negativamente por su vida fuera del trabajo.

Casi siempre es la actividad laboral la que domina, y a menudo de forma negativa. Para los profesionales que emprenden actividades de desarrollo personal y profesional, la actividad positiva del desarrollo personal debe gestionarse activamente para garantizar que no tenga un efecto negativo en los niveles de estrés y cause daños en el equilibrio entre la vida laboral y la personal.

Hay algunos enfoques bien establecidos y sencillos de aplicar que ayudarán a reducir los efectos del estrés negativo y a mantener un equilibrio adecuado entre la vida laboral y la personal. Reconocer los síntomas más comunes que le alertarán del hecho de que puede estar bajo estrés.

Mala salud

  • dolores de cabeza
  • malestar estomacal
  • problemas de sueño
  • cambios en el apetito
  • músculos tensos
  • indigestión
  • agotamiento
  • problemas estomacales
  • problemas intestinales
  • problemas en la piel
  • problemas con el corazón (extremos pero no infrecuentes en los casos graves)

Comportamiento personal

  • preocuparse constantemente
  • estar irritado
  • sentirse deprimido
  • ser incapaz de afrontar y tomar decisiones
  • ser menos creativo
  • fumar en exceso
  • consumir demasiado alcohol
  • no dormir

Situación laboral insatisfactoria

  • baja satisfacción en el trabajo
  • malas relaciones con los compañeros
  • centrarse en tareas improductivas
  • incumplimiento de los plazos
  • descenso del nivel de rendimiento
  • pérdida de oportunidades
  • malos resultados en la evaluación
  • sentirse desmotivado

Vida personal

  • dejar de realizar actividades sociales
  • estar irritado
  • discutir con la familia y los amigos
  • deterioro de las relaciones personales.

Buscando el balance entre la vida laboral y la personal

Para gestionar el estrés y lograr un equilibrio satisfactorio entre la vida laboral y la personal, es necesario evitar los escollos más comunes con los que se encuentran los profesionales. Entre ellos se encuentran:

  • Creer que sufrir estrés es una debilidad, no lo es, sino que es necesario tomar medidas positivas y correctivas para reconducir la situación. Permitir que se sufra de estrés y de un desequilibrio entre la vida laboral y la personal, cuando hay soluciones sencillas y fáciles de aplicar, es una debilidad;
  • Mantener el estrés para uno mismo es el mejor enfoque, no lo es. Todas las pruebas demuestran que buscar asesoramiento y apoyo es la clave para reducir y eliminar el estrés negativo y restablecer un equilibrio adecuado entre la vida laboral y la personal;
  • Asumir que los demás son los culpables de tu estrés y del desequilibrio entre tu trabajo y tu vida laboral externa, puede que sean las causas, pero tú eres el responsable de permitir que la situación negativa continúe;
  • Reducir o eliminar la actividad social, deportiva o de intereses personales es la respuesta para restablecer el equilibrio entre la vida laboral y la personal, no lo es, porque estos son elementos positivos esenciales necesarios para lograr un equilibrio saludable entre la vida laboral y la personal y una vida relativamente libre de estrés;
  • Ignorar las señales de advertencia, que son fáciles de identificar, si no las ves tú, las verán otros;
  • No identificar las fuentes de estrés y las razones del desequilibrio, un simple análisis de tu situación, quizás con la ayuda de un asesor profesional, un colega, un compañero o un amigo, identificará las principales causas de tus problemas;
  • No cuidarse a sí mismo en términos de salud y felicidad, si no está sano, no está en forma, o tiene una relación infeliz, o no tiene ninguna relación y está solo y aislado, le resultará difícil gestionar el estrés y el equilibrio entre la vida laboral y personal de forma eficaz;
  • Creer que hay una única solución a sus problemas de estrés negativo y desequilibrio entre la vida laboral y personal, no la hay. Tienes que adoptar un enfoque holístico para gestionar tu vida, en el trabajo, en casa y socialmente. Esto abarca tu trabajo, tus aspiraciones, tu desarrollo personal, tu forma física, tu estilo de vida, tu salud, tus relaciones, tu actitud general ante la vida, todo lo que te hace ser un individuo, una persona única.

¿Como afecta el stress al cuerpo?

Ante la mala alimentación o las pocas horas de un sueño reparador, el sistema inmunológico empieza a verse afectado y disminuyen las defensas de nuestro cuerpo, aumentando el riesgo de enfermedades como la gripe, el herpes y en un grado extremo de estrés, el cáncer.

Al dejar de hacer ejercicio físico o empezar a fumar mas, es el sistema cardiovascular el que se empieza a ver afectado, aumentando la presión arterial que a su vez aumenta el riesgo de enfermedades coronarias.

Si tu consumo de café o alcohol es el que sufre el incremento, el sistema gastrointestinal es el que se verá afectado con cambios en los ácidos gástricos, aumentando el riesgo de trastornos digestivos, úlceras y reflejos.

Cuando una persona está sometida a una gran cantidad de estrés, los primeros síntomas que se empiezan a notar en nosotros son: Dormir poco, se empiezan a saltar las horas de los alimentos, se come mas aprisa y mayor cantidad, se fuma mas, aumenta el consumo de café o de alcohol. Y claro, los primeros en notar estos síntomas en nosotros son las personas con las que convivimos a diario, ya sea en el trabajo o en casa, las que nos rodean.

Otros síntomas que pueden ser causados por el estrés laboral, el estrés de la vida cotidiana o el estrés ocasionado por nuestros propios pensamientos son:

  • Problemas con el sistema inmunológico, asma, úlceras, falta de energía, depresión, nerviosismo, paranoia, etc.
  • Problemas en la piel como el acné, la urticaria y la resequedad.
  • Problemas de alcoholismo, suicidio, drogadicción, tabaquismo, etc.
  • Reducción de la capacidad de combatir y recuperarse de las enfermedades.
  • Dolor de cabeza, mareos, déficit de atención, ansiedad, irritabilidad, enojo y pánico.
  • Tensión en quijada, rechinar de dientes.
  • Aumenta el ritmo cardiaco, embolias, hipertensión, diabetes, arritmias.
  • Padecimiento digestivos, malestares estomacales, dolor abdominal, intestino irritable, diarrea y/o estreñimiento.
  • Sobre peso y obesidad.
  • Disminuye el deseo sexual.
  • Tensión muscular, fibromalgia, síndrome de dolor regional.

¿Cómo eliminar estos riesgos?

  • Ejercítate frecuentemente.
  • Come saludable: frutas, verduras, y respeta tus horarios de comida.
  • Duerme de 7 a 8 horas diarias.
  • Utiliza técnicas de relajación, como la respiración profunda.
  • Mantente en comunicación con tus familiares y amigos.
  • Conoce muy bien tus responsabilidades y cúmplelas.
  • Busca ayuda cuando lo necesites.
  • Ayuda a otros.
  • Escribe, canaliza tus sentimientos y emociones.
  • Distribuye adecuadamente tu tiempo de trabajo.
  • Ríe y juega.
  • Canta y baila.
  • Realiza largos paseos a pie.

Como lidiar con los problemas, evita el estrés

Afrontar los problemas suele ser la mejor solución para evitar el estrés que estos te causan; sin embargo, a veces la mejor solución es abandonar todo aquello que te provoca este malestar mental para no permitir que afecte también a tu físico.

El tener muchos problemas y no trabajarlos eficientemente es una de las causas frecuentes del estrés.

También existen diversos medios de relajación mental que podrías practicar de manera frecuente para disminuir el estrés en tu vida. No todas las mentes trabajan igual por lo que deberás encontrar aquella manera en la que te sientas más cómodo para relajarte y sentirte mejor contigo mismo y con los que te rodean. Nos gustaría indicarte algunos que han sido probados y podrían servirte en tu día a día.

  • Escribe un diario. Quizá sea un poco infantil según muchas personas, pero está demostrado que escribir las anécdotas que vas experimentando junto con las emociones que estas te hicieron sentir ayuda mucho para la relajación mental. Así experimentarás una auto-terapia con la que tu subconsciente se sentirá un poco aliviado de las presiones del día.
  • Realiza ejercicios de meditación. Este tipo de actividades ayudan a la liberación de pensamientos negativos, llevándote a una zona de confort contigo mismo en la que podrás organizar tus ideas de una mejor manera y conseguirás un poco de paz en poco tiempo. Bastan con 10 o 15 minutos de meditación al día; ya sea en la mañana al despertar, para prepararte mentalmente a afrontar las situaciones que vendrán en el día o en la noche, antes de acostarte, para procesar todo lo acontecido durante y reflexionar al respecto para conseguir armonía mental recordando lo positivo y desechar lo negativo.
  • Evita tomar café en exceso. Los componentes con los que se elabora la cafeína imitan la adenosina. Este químico disminuye durante el dormir para que la persona se sienta descansada por las mañanas. El café engaña al cerebro aumentando los efectos de adenosina y elevando la actividad cerebral, lo que hará que te sientas más cansado a la mañana siguiente. El elevado consumo de café durante cada día podría traerte problemas de estrés ya que se aumentan las emociones instintivas, como la emoción o el miedo, dejando a las emociones básicas de lado. Esto causa que la mente acumule más estrés de lo que podrías absorber con sucesos comunes y desencadenaría problemas físicos a largo plazo, incluyendo la dependencia de la cafeína.
  • Busca ayuda. Los amigos y familiares cercanos estarán para ti para cuando los necesites; solo basta hablar con ellos y solicitar su asistencia emocional. Para algunas personas esto puede ser un poco difícil, ya que abrirse con seres queridos cercanos puede representar debilidad desde su punto de vista, aunque esto es una gran manera de sobrellevar los problemas porque estarás contando con alguien de confianza.

Si te consideras una persona orgullosa, o con pocos amigos con este nivel de confianza, siempre podrás acudir con un especialista en terapia con quien poder hablar y contarle todos tus problemas, buscando así una manera de aliviar toda la carga que llevas en tu mente.

¿Como puedo cambiar mi vida para poder manejar el estres?

Cuando ya los síntomas se han identificado, el paso siguiente es comenzar a cambiar hábitos de vida, cambiar el enfoque de cómo la percibe cada uno, buscar un profesional que ayude a canalizar la energía y que oriente al paciente.

Las estrategias para afrontar el estrés buscan prevenir o controlar los excesos en las demandas procedentes del entorno o bien de nosotros mismos. En los casos en que la situación que nos genera estrés es inevitable, como un examen o una lesión, el desafío consiste en hacer frente a la situación de la manera más saludable posible, lo cual incluye no seguir haciendo aquello que sabemos, por el pasado, que no nos ha dado resultado.

La persona debe volver a repensar su vida para superar el estrés:

  • Establecer prioridades claras y precisas.
  • Debe comenzar a delegar responsabilidades y tareas.
  • Aprender a decir que no cuando realmente no puede cumplir con ese compromiso.
  • Hacer lo que debe en tiempo y forma y si no se llega a hacer, considerar el hacerlo al día siguiente, sin sacrificar las horas de descanso.
  • Olvidarse de los problemas del trabajo al salir de él.
  • Dejar de asumir grandes responsabilidades o de tratar de cumplir grandes retos.
  • Establecer plazos más distantes en el tiempo.
  • Proponerse metas más fáciles de alcanzar.
  • Hacer ejercicio físico de manera regular dos o tres veces a la semana.
  • Elegir una disciplina de gimnasia que esté dentro de los gustos personales, para que no resulte un sacrificio realizarla.
  • Comer de manera adecuada, respetando los horarios de comidas, sin saltear ninguna y destinando el tiempo necesario para la ingesta.
  • Preferir las frutas y verduras antes que las comidas preparadas.
  • Realizar ejercicios de meditación, y dedicar tiempo en el día para lograr la calma, por ejemplo, con un baño de inmersión, una taza de té o con la lectura de un buen libro, o conversando con amigos o la familia.
  • Disfrutar de la organización de eventos familiares o laborales, distribuyendo las tareas, permitiendo que las personas cercanas ayuden.
  • Reconocer las cosas que no pueden cambiarse ni alterarse, para no derrochar energía en ellas.
  • Evitar las situaciones estresantes.
  • Dormir lo suficiente, acorde a las actividades que se realizan.

Cambiar la perspectiva y la actitud ante la vida cotidiana es el desafío más importante una vez que se identificó el estrés. La consulta a un médico especialista o a un psicólogo serán necesarios para un buen diagnóstico y una posterior terapia.

¿Afecta el estrés de forma diferente a las mujeres?

¿Afecta el estrés de forma diferente a las mujeres?Se han realizado estudios que confirman que el estrés afecta de diferente manera a hombres y mujeres; esto puede deberse a las diferentes formas en que el cuerpo humano procesa las hormonas del estrés.

Las mujeres son más propensas a verse afectadas mentalmente por el estrés, consiguiendo con mayor facilidad el experimentar síntomas de ansiedad, o incluso depresión. Si el estrés se mantiene a largo plazo generará problemas de humor, dolores de cabeza o malestar estomacal.

No conforme con eso, el estrés en las mujeres podría comenzar a afectar también el funcionamiento de sus hormonas alterando su ciclo menstrual y su lívido. Esto es causado por el deseo de las mujeres de mantener el control bajo toda situación, sin colocar un límite en el manejo del estrés.

La alta concentración de estrés en el día a día de las mujeres provocará que los síntomas físicos empeoren poco a poco trayendo consigo dolores de cabezas más intensos, angustia, frustración e irritabilidad, bien conocidos como síntomas del estrés crónico.

El estrés crónico tan prolongado podría afectar a la mujer de una forma más profunda en su capacidad de reproducción. Una mujer estresada no podrá tener hijos ya que no estará en condiciones físicas ni mentales para preparar el cuerpo y recibir todos los cambios que un embarazo trae consigo. La infertilidad es uno de los síntomas de estrés en mujeres, que tristemente causaaun mas estres ya que el ser madre es un importante anhelo en muchas mujeres.

El embarazo genera grandes cambios más allá de los físicos. Los cambios físicos son provocados por cambios hormonales, y todos estos cambios de una manera tan repentina conllevan al aumento de los niveles de estrés en la madre. Más allá de la auto-preocupación, también existe la preocupación de la madre para con su bebé y los cambios que este traerá en la vida de todos.

Tanto estrés durante el embarazo empeorará los síntomas y malestares por los que se encuentre la madre y también podría llegar a generar síntomas nuevos, ajenos al embarazo, pero propios de la condición como depresión, problemas para dormir o hipertensión.

Sin embargo hay quienes dicen que la lactancia materna ayuda a combatir el estrés de una manera única. Sentir la piel de tu bebé junto a la tuya relaja la mente y al cuerpo haciéndote olvidar los problemas que puedas estar viviendo por al menos esos minutos.

El estrés reduce el deseo sexual

El estrés reduce el deseo sexualEl estrés puede llegar a niveles tan altos en los que oprime a la mente de una manera muy específica. Esto causa que el cuerpo se vea afectado sufriendo agotamiento y podría verse afectado también el deseo sexual. En los hombres esto puede verse representado de diferentes maneras más allá de solo el deseo sexual.

Cuando el estrés se convierte en crónico los niveles de testosterona sufrirán las consecuencias reduciendo en gran medida su producción normal. La cantidad de esperma que genera el hombre también se vería afectada encontrando une disminución notable en la textura y el color.

La disfunción eréctil y la impotencia son causadas por el estrés crónico. Cuando los niveles de estrés sobrepasan los límites del hombre, sus hormonas se alteran de gran manera causando que la disfunción eréctil se haga presente. En casos contrarios, la impotencia también hace aparición a causa del estrés crónico provocando que la mente se concentre más en los problemas que en el deseo sexual.

Este tipo de inconvenientes en las relaciones sexuales traen aún más problemas a la mente ya que solo generará aún más estrés por parte del hombre al ver que no podrá satisfacer a su pareja sexual o sentimental.

El estrés crónico también es causante de infecciones en los órganos reproductores del hombre, como la próstata o los testículos, haciéndolo vulnerable a contraer alguna bacteria que podría afectar de manera negativa a su vida.

Problemas graves causados por el estrés

El sistema digestivo podría verse muy afectado a causa del estrés provocando acidez estomacal o estreñimiento a largo plazo. Incluso el hígado podría comenzar a producir azúcar y esta se dirigiría al torrente sanguíneo.

Un aumento de glucosa adicional tan repentino podría provocar en algunas personas el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a causa del estrés.

El estrés causa que los músculos del cuerpo reciban más oxígeno, lo cual podría desencadenar en tensión muscular y esta lleve a dolores de cabeza o dolores corporales.

Si la persona bajo estrés posee antecedentes médicos en cuanto al sistema respiratorio, los efectos del estrés crónico podrían dificultar aún más la respiración. Si se presentan situaciones que provoquen un alto índice de estrés el corazón se verá involucrado y comenzará a bombear sangre más rápido e incluso aumentará la presión arterial.

Si el corazón trabaja muy rápido durante un tiempo prolongado podrían aumentar los riesgos de sufrir un derrame cerebral o, incluso, un ataque al corazón.

La memoria también se ve involucrada bajo los efectos del estrés. Este afecta al hipocampo cerebral, haciendo que el acceso a la memoria a corto plazo se vuelva un poco complicado. Es decir, a mayor estrés, más probable se vuelve tener lagunas mentales en la memoria, como no saber qué querías hacer, por qué abriste la nevera o dónde dejaste las llaves hace un minuto.

La habilidad de aprendizaje también se ve involucrada en este sentido, haciendo más difícil retener información nueva y memorizarla para el futuro creando así distracciones no deseadas.

Las enfermedades provocadas por estrés son reales y afectan de media o gran manera a las personas dependiendo de qué tan grave sean sus problemas. Cada quien debe aprender a sobrellevar sus conflictos y buscar una manera para reducir el estrés diario que las actividades puedan estar provocándote. Ten en cuenta todo lo leído en este artículo e impleméntalo en tu vida para evitar niveles de estrés elevados y todos los problemas que el estrés crónico crea a largo plazo.

Los auto-masajes pueden ayudarte a eliminar el estres

Los auto-masajes pueden ayudarte a eliminar el estresLas opciones para mantenerte bella, sana y con energía son variadas y económicas. Sin importar la edad que tengamos las podemos aplicar. Nuestro cuerpo siempre necesita ser consentido y cuidado para verse bien, para uno mismo y para los que viven con nosotros.

Disfrutar de un masaje relajante es un lujo que puedes darte en casa y es una de las mejores alternativas de como aliviar el estrés.

Separa un par de horas para consentirte en tu hogar y disfrutar de las delicias de un masaje reparador.

Lo que te proponemos es que hagas esta simple y sencilla rutina para eliminar el estrés. Puedes ambientar tu hogar o tu baño a tu gusto, con flores, aromas, inciensos, música relajante, hacerla sola o en pareja. La decisión es toda tuya.

Esta rutina es especialmente buena para mitigar la tensión en el cuello, que con frecuencia ocasiona dolores de cabeza o rigidez. Al terminar la rutina de masaje, sentirás el beneficio y tendrás más energía para el resto del día o para disfrutar de una gran noche.

Para aplicar este automasaje eliminador de estrés, puedes tomarte de 5 a 30 minutos.

  1. Apoya ambos codos sobre una mesa y coloca los dedos en la parte de atrás del cuello en ambos lados de la columna. Mano derecha sobre el lado derecho del cuello, mano izquierda sobre el lado izquierdo del cuerpo. Inclina ligeramente la cabeza hacia el frente. Asegúrate de estar en una posición cómoda. Enseguida, con la yema de los dedos, trabaja a lo largo del cuello, por ambos lados de las vértebras, rotando los dedos y aplicando presión.
  2. Baja la mano izquierda y apóyala sobre la mesa, la mano derecha apóyala sobre el hombro izquierdo. Gira ligeramente la cabeza hacia el lado opuesto del lado en que estás dando masaje, aprieta el músculo entre los dedos y el monte de la palma de tu mano, moviéndola de la base del cuello a la orilla del hombro.
  3. En la misma posición que el paso 2, pon los dedos sobre el músculo del hombro y mueve las yemas en círculos aplicando cierta presión, una vez más moviéndose de la base del cuello a la orilla del hombro.
  4. Cambia de la lado y repite los pasos 2 y 3.
  5. Para complementar el masaje toma los lóbulos de las orejas entre el pulgar y el dedo índice, cierra los ojos y visualiza una escena tranquila y agradable. Respira profundamente y al exhalar tira de los lóbulos hacia abajo y hacia fuera muy despacio.
  6. Toma un poco de agua y listo, el masaje ha terminado.

Esta sencilla rutina es de gran ayuda para eliminar la acumulación de estrés, diario. Organiza un spa privado y consiéntete, vale la pena probar este masaje, ya que al mismo tiempo que estás eliminando estrés, estás suavizando las líneas de expresión de tu rostro. El ritmo cardiaco se nivela y tus músculos descansan y se relajan.

Al hacerlo en pareja, la sensación de relajación aumenta y tu compañero puede colocarte un aceite de almendras o una crema suavizante.

Darte estos pequeños espacios para ti, además de ayudarte muscularmente, ayuda a mantener tu belleza, mantener en buen estado nuestra autoestima, nos mantienen en buen estado físico por la eliminación del estres y con un excelente estado de ánimo.

Recomendaciones para reducir la cantidad de estrés en tu vida

Acepta el problema

Tienes que estar en paz con un problema, MIENTRAS esté presente, para que la solución llegue a ti. Es decir, tienes que aceptarte donde estás, pase lo que pase: no puedes arreglar ningún problema sin permitírtelo primero, y a ti mismo.

Pasamos mucho tiempo intentando negar lo que ha sucedido o negar una parte de nosotros mismos, apartándola, lo que sólo hace que aparezca más del problema en tu vida. Muy a menudo, basta con aceptar plenamente la parte de ti que está desarrollando el problema para que se desvanezca, ya que está tan acostumbrada a ser apartada/rechazada. Una parte de ti está intentando enviarte un mensaje; tal vez sea hora de que lo escuches.

No puedes atraer hacia ti, aquello a lo que no estás vinculado actualmente

Sé un apreciador. Una de las formas más rápidas de atraer hacia ti lo que deseas es aprender a valorar lo bueno de cualquier circunstancia que te presente la vida. Ser un apreciador es tan crucial porque es la coincidencia vibracional energética más cercana a la fuente y por eso la producción de lo que deseas.

Cuanto más operes en esa frecuencia, más cerca de la fuente estarás, y más rápido se materializarán las cosas para ti en el mundo físico. Es trivial verbalizar tu agradecimiento, sin embargo, simplemente hay que proporcionarlo.

La gratitud es el antídoto para algunos de los tipos de energía y emociones más asequibles de los que somos capaces, por ejemplo, la vergüenza, la animosidad, etc. Al dar las gracias y presumir de que ya tienes lo que buscas, inmediatamente empiezas a atraer más de ello hacia ti, lo tengas o no.

La alegría no es satisfacción

La experiencia de la alegría es una experiencia actual, en el momento, rica en sentidos y en vistas, sonidos y sentimientos en tu persona. La alegría es tu metaexperiencia cuando piensas en algo que te produce ese placer.

La alegría no puede ser experimentada por los sentidos directamente, sólo el placer puede hacerlo. Centra tu vida en tener más experiencias de disfrute en el momento presente, en lugar de acumular razones o cosas por las que alegrarte.

Permanece vinculado a ti mismo

Descubre tu propio método personal para mantenerte vinculado a tu conciencia superior (el sentimiento de ti). Para muchos esto es la meditación, la música, la sintonía, etc. ¿Por qué nos interesan tanto los parques, el agua, la naturaleza, la fauna y los animales?

Tenemos conciencia en algún nivel de que pertenecemos a una conciencia reunida mucho más elevada, algo más, algo más elevado que nosotros. Algunas personas pueden estar parcialmente desvinculadas de ello, pero nunca se puede desconectar completamente de ello.

¿Sabías que los elefantes son de las pocas criaturas, aparte de los seres humanos, que lloran desdoblamientos de sentimiento? ¿Y cuándo fue la última vez que viste correr a un elefante? Se han adaptado o se les ha dotado de la capacidad de lanzar emociones a partir de las lágrimas de la misma manera que lo hacen los seres humanos.

Los individuos nos interesamos por la fuente porque reconocemos que es ahí donde queremos estar, queremos tener esas sensaciones, queremos experimentar esa energía, porque la energía, sólo por permanecer en su presencia, nos hace sentir mejor con nosotros mismos.

Permanecer en el momento

Sólo tenemos acceso a todo nuestro poder individual en el momento presente. Esto es practicar el arte; es un hábito que hay que desarrollar, una habilidad vital. El grado en que te vinculas, en algún nivel subconsciente, al pasado o al futuro, es el grado en que te robas tu poder presente. No vas a experimentar exactamente lo que deseas; por lo tanto, estás moviendo tu punto de atracción psicológica hacia un territorio desfavorable.

Permanecer en el minuto presente es la única forma en que puedes establecer una conexión emocional con lo que deseas exactamente, y por ello iniciar el procedimiento para que se interese por ti en futuros momentos presentes. Este tipo de alineación emocional no puede lograrse cuando tus pensamientos permanecen en el futuro o en el pasado.

«¿Pero cuánto tengo que permanecer en el minuto presente? Tengo todas estas cosas que hacer…» Debes permanecer en el momento presente lo suficiente como para tener suficientes sentimientos de cuerpo entero, agradables y positivos, sobre lo que deseas atraer a tu vida, para iniciar el proceso de su atracción turística automática hacia ti.

Ocuparte de tus pensamientos en un momento futuro o anterior en el tiempo, es completamente redundante en el proceso de estar desprovisto de tensión, y atraer exactamente lo que deseas a tu vida.

Nunca podrás lamentarte lo suficiente

Nunca podrás lamentarte lo suficiente como para cambiar esta circunstancia problemática. Sólo cuando disfrutas de ti mismo tienes ese amor para irradiar a los demás. Es justo cuando permites que la abundancia fluya hacia ti, que entonces tienes la capacidad de regalarla a los demás.

Regalar tu energía -de cualquier tipo- a los demás, ya sea amor, perdón, acuerdo o cualquier energía, cuando tu copa no está actualmente a rebosar, es el camino más rápido hacia el asilo psicológico. Si quieres ayudar a los demás, primero debes ayudarte a ti mismo.

Los demás traslucen fácilmente gestos vacíos, cumplidos o favores; y, tales gestos sólo te ocultan de tu propio empobrecimiento/malnutrición psicológica. No son útiles y no cumplen ninguna función para mejorar tu vida ni la de los demás.

Sé lo suficientemente egoísta como para asociar tus intenciones

Esto es necesario, ya que sólo en tu crecimiento tienes algo que aportar a los demás. Si tu propio depósito de energía no está lleno, no tienes por qué ocuparte de los depósitos de los demás. Es importante limitar tus propios deberes para evitar emociones como la ausencia de autoestima, etc.

Continúa estando presente y atendiendo a tus propias necesidades inicialmente y proporcionarás constantemente a los demás lo mejor de ti, de forma automática.

Tú no eres tus logros

Comprende que no eres tus logros, exactamente lo que haces, lo que no haces, tus creencias, tus conceptos, tus cosas o propiedades, no tienen absolutamente nada que ver con quien eres en realidad, son el equipaje que has recogido en el camino, no tienen nada que ver con el tú espiritual que quiere sentirse bien; y permanece vinculado a la Paz. Pierde tu ego, y lleva esta actitud de flexibilidad contigo en tu vida diaria.

El viaje es el destino

A menudo nuestra discusión interna dice «Si sólo tuviera x, entonces disfrutaría, o, «Seré feliz cuando tenga…» Cuando entras en el mundo y experimentas el contraste de lo que te gusta y lo que no, a través de tus experiencias diarias, nace un nuevo deseo.

Viene el esfuerzo (y típicamente la batalla) en el viaje hacia su síntoma, que consiste en todas las tensiones y el estrés de los que deseas librarte. Comprende esto: nunca lo conseguirás. Ya que el propio viaje hacia tus deseos te programa nuevos elementos de contraste, flamantes posibilidades, nuevos gustos y disgustos, etc. que alteran y modifican tu camino.

Por lo tanto, tu trabajo aquí es no quedarte atrapado en el resultado final, sino garantizar que disfrutas del viaje a lo largo del camino, a pesar de tu objetivo, y asegurarte de que tu viaje diario contiene todas las mismas experiencias subyacentes, emociones y sentimientos de cuerpo entero que buscas de tu objetivo final, de todos modos. El viaje es el destino. Disfrútalo.

Reunirlo todo

¿Cómo superamos los numerosos obstáculos del estrés para atraer hacia nosotros una mayor paz y abundancia? En cuanto se hayan solucionado los mayores bloqueos inconscientes, tus intenciones, aspiraciones y entusiasmo se sentirán mucho más libres para dirigirse hacia ti, al instante y sin esfuerzo.

Las situaciones y las personas aparecen en tu vida de la nada y los acontecimientos empiezan a alinearse, ya que el espacio profundo conspira contigo, para reconocer tu entusiasmo.

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