Entre las generalidades a tener en cuenta cuando decides comenzar una rutina de ejercicios para mantener en forma tu cuerpo y mente y arrancas de cero y lo haces cuando tienes cuarenta años o más, es importante saber que no es imposible realizarlo y antes que nada, es verídico que sí se puede hacer, sin embargo, es preciso tener una serie de recomendaciones, por ejemplo, la prudencia al ejecutar cada uno de los ejercicios y el tiempo de duración de ellos, sobre todo para aquellas personas que comienzan a entrenar buscando lograr un cuerpo sano y firme. Igualmente no se debe olvidar que la exigencia física va a generar estrés a nivel muscular y articular, siendo así debes llenarte de paciencia para no ir a sobrecargar o exigir más de lo debido al cuerpo y se produzca una lesión.

Ahora bien, se debe tener claro que la edad tampoco es un impedimento para cuidar el cuerpo desde un entrenamiento dirigido, una alimentación nutritiva y un estilo de vida sano con hábitos que permitan mantener la línea. Y en cualquier caso es recomendable la revisión médica previa y completa que permita entrenar sin llegar a saturar el cuerpo con la nueva dinámica a empezar.

Las sesiones de hacer ejercicio en un gimnasio no se puede limitar a éste o al trote sobre una caminadora sino que también cada vez que realice alguna actividad en la casa como cortar el césped, pasar la aspiradora o limpiar las ventanas son ejercicios suaves que van a colaborar no estar en quietud, es básico mantener una hidratación adecuada tanto antes como después de una rutina. Si usted está exigiendo o excediendo más de lo debido el cuerpo le avisara, también si hay algún síntoma de mareo, palidez o sudor frío es allí cuando debe detenerse. Incluso muchos profesionales del deporte afirman que el condicionamiento físico se va logrando nivel a nivel. Por eso es sumamente importante cuando se considera ir o volver al gimnasio es cuidar al cuerpo del estrés de ahí que se recomienda un calentamiento siempre, debido que resulta muy efectivo para proteger los músculos y articulaciones de lesiones debido a causa del trabajo en frío. Es comenzar con ejercicios globales como aquellos que involucran muchos músculos en un inicio por ejemplo, las zancadas, sentadillas, flexiones de brazos para ir ganando músculo. De igual manera no puede faltar el ejercicio aeróbico, una caminata de 30 minutos es clave para el sistema cardiovascular y es así que se puede ir viendo el esfuerzo del gimnasio.

Trabajar la flexibilidad es otro de los aspectos para evitar y reducir lesiones y favorecer la recuperación, disminuir el estrés por lo tanto es vital realizar estiramientos en la rutina diaria de los ejercicios. Otro punto importante es trabajar la postura corporal esto debido que después de la tercera década de vida y comenzando los 40 el espacio intervertebral empieza a reducirse y se nota una perdida correcta alineación de la columna. Por eso dentro de los aspectos a trabajar es la zona media de la columna que va a permitir enderezar siempre el tronco, contraer el abdomen y ejercitar los glúteos, una buena postura es sinónimo de elegancia y resta el abdomen al cuerpo. La idea es comenzar poco a poco donde el progreso sea lento pero sostenido estos son los que más ventajas dan y cuidan en esta etapa de la vida. Por eso se reitera que el precalentamiento va aumentar la temperatura corporal y permite relajar los músculos, son estos ejercicios previos los que hacen que la sangre fluya a los músculos y así se preparan mejor.

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