Según la La Academia Americana de Oftalmología la presbicia, que literalmente significa “ojo envejecido”, es una condición ocular relacionada con la edad que hace difícil ver las cosas de cerca. La presbicia se debe a una pérdida de elasticidad del cristalino, que es la lente natural del ojo que se ubica entre la córnea y la retina.

Entre las características del cristalino es que tiene la capacidad de acomodación, es decir, de enfocar los objetos en función de la distancia a la que se encuentran. Es algo parecido como el “zoom” de una cámara fotográfica.

Pero con la edad, el cristalino pierde elasticidad y capacidad de enfoque, dando lugar a lo que se conoce como la vista cansada. Es así, que dichas personas tienen dificultad para enfocar imágenes cercanas, lo que provoca una sensación de que las letras no están quietas o parecen como borrosas. La presbicia puede originar dolor de cabeza debido a tener que fijar la vista durante mucho tiempo en una pantalla del ordenador o en un libro.

Habitualmente la presbicia empieza aparecer alrededor de los 40 años, que es cuando el cristalino comienza a endurecerse y pierde su elasticidad lo que produce borrosidad en los objetos cercanos.

Recordemos entonces que el cristalino es el responsable de dicho síntomas. Éste se encuentra detrás del iris, es aquella parte del ojo encargada de dar enfoque a los objetos cercanos al cambiar de posición para lograr enfocar los objetos, dicha capacidad se pierde ocasionando que los objetos cercanos queden fuera de foco. Entre los síntomas más evidentes se comienza a notar a partir de los cuarenta años, ya que notan una pérdida de capacidad de leer de cerca con poca luz, y cada vez se precisa alejar más los objetos para verlos con total nitidez. Así, los primeros síntomas se notan en la lectura con poca luz, con mayor frecuencia en la lectura en la cama.

De acuerdo a los estudios la presbicia afecta más precozmente a los hipermétropes y de igual manera a las personas con visión normal, pero al pasar los años también afectará a los miopes.

Se debe tener claridad que la presbicia no se cura, sin embargo, existen diferentes métodos para compensar la pérdida de acomodación o capacidad de enfoque del cristalino. La presbicia se corrige con unas gafas especiales. Entre estas gafas existen tres:

  • Bifocal: graduación para corregir la visión de lejos y de cerca.
  • Trifocal: el enfoque es para lejos, distancia media y cerca.
  • Progresiva: en este caso la parte superior del cristal sirve para la visión de lejos, la inferior para la cercana y la central tiene una graduación progresiva abarcando todas las distancias. En algunos casos se puede recurrir a la cirugía y es en casos en que la presbicia está asociada a catarata, miopía o hipermetropía.

En el caso de la cirugía, existen diferentes tipos, como el tratamiento con láser, la implementación de lentes intracorneales y las lentes intraoculares. Y éstas pueden ser igualmente de varias formas de acuerdo a las necesidades de cada paciente, y los resultados serán igual de efectivos.

Es así, que las lentes intraoculares monofocales sustituyen al cristalino, el cálculo dióptrico se realiza para corregir la monovisión. Las lentes acomodativas, estas pretenden conseguir una buena visión para todas las distancias. Los resultados de estas lentes son variables y va a depender de las características del ojo. Las lentes multifocales, llevan un diseño óptico parecido al de las gafas progresivas y son, junto con la monovisión, la técnica más utilizada en la actualidad en la corrección de la presbicia utilizando la cirugía.

Es así, que las lentes que se implantan sin la extracción del cristalino para corregir el defecto de refracción, pueden ser bifocales o multifocales. Y de acuerdo a las investigaciones los resultados por el momento son limitados, aunque existe la esperanza que pueden representar una clara opción en un futuro cercano.

Se recomienda que para determinar el tratamiento o cirugía adecuada, es muy importante realizarse un estudio individualizado del paciente para detectar  otros factores claves como la profesión, edad o preferencias personales. De acuerdo que como la presbicia es un problema asociado al envejecimiento del ojo, ésta no se puede prevenir pero sí es importante revisar de manera periódica la visión a partir de los 40 años, etapa en la que pueden empezar a aparecer enfermedades oculares relacionadas propias de la edad.

Es importante saber que toda persona que tenga presbicia puede ser intervenida pero con un previo diagnóstico médico. No se recomienda solucionar el problema de la presbicia antes de los 40 años, esto debido que es a partir de esta edad que se empieza a pronunciar el desarrollo de la misma.

La intervención quirúrgica no es ambulatoria, se utiliza anestesia tópica en gotas y el límite de edad para realizarse la operación depende de las condiciones del cristalino. Puede durar la cirugía de la presbicia con láser menos de un minuto, la colocación de una lente intraocular va a tardar aproximadamente unos treinta minutos. Dicha operación no es dolorosa, e igualmente se puede operar los dos ojos de manera simultánea, mientras que el efecto de la operación puede durar alrededor de cinco años. Y no hay que olvidar que la presbicia es evolutiva. Y también no es habitual encontrar que tras la cirugía haya que utilizar gafas o lentes de nuevo.

Sin embargo, para aquellos que deseen corregir la presbicia utilizando gafas, se debe recordar que no todas las gafas precisarán de un tiempo de adaptación, que en el caso de bifocales y multifocales suele ser más largo. Se encuentra que hay lentes correctoras con todos estos sistemas, incluso con una corrección para un ojo para ver de cerca y otro de lejos.

El mejor método es aquel con el que se acostumbre mejor cada persona, siendo así una elección bastante individual.

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