En la actualidad, por priorizar el desarrollo profesional y/o laboral, cada vez más, las mujeres están tomando la decisión de estas solar, mejor dicho: No tener una pareja “formal”.

Existen mujeres a quienes la soledad les “pesa”. Aún en mayor medida cuando  los años comienzan a pasar. No se trata de una problemática netamente femenina; suele asociarse el tema al sexo femenino, ya que los hombres toman la soltería de una manera más tranquila y relajada.

Ante la pregunta si la soledad es cuestión personal o una presión social, es común  escuchar a hombres y mujeres, lo difícil que es encontrar una pareja.

Existen muchos prejuicios sociales y mitos respecto a la vida sin una pareja que empeoran la situación de vivir en soledad. En la sociedad actual, el curso natural es crecer, tener pareja y formar una familia. El vivir solo por mucho tiempo, es visto como sinónimo de fracaso.

Existen personas que disfrutan de la soledad, pero en el fondo, sienten que “deberían estar en pareja”, como si oyeran en su interior un mandato social, haciendo creer que es incorrecto tener 40 años y aún no formalizar ninguna relación o pasar mucho tiempo sin ella. Esta presión es mayor en las mujeres.

Determinados mandatos sociales ejercen una gran presión, confundiendo deseos con imposiciones sociales (hasta cuándo solo o sola?…. Nunca un novio/a, se va a quedar solterón/a si sigue así…. Es demasiado exigente), muchas veces es la mirada del otro el que nos define, los que nos atribuyen y retribuyen con sus deseos y valores.

La soledad no siempre es negativa, y más personas eligen vivir solos. Se ve como un problema en la medida que se viva como carencia. Por otro lado, existen aquellos que desean profundamente enamorarse, casarse, hijos; luego de muchos intentos frustrados, presentaciones y salidas, sintiendo que nunca lo van a lograr, se  sienten deprimidos.

Es importante luchar por nuestras metas y propósitos, en función de nuestros deseos. Si el vivir en pareja es una de esas metas, eventualmente se harán los planes para cumplirlo.

¿Hay mujeres solas a los 40 por elección? Son más las mujeres que eligen no tener pareja, o formalizar con ninguna. No es de sorprender que la proporción de mujeres que eligen estar solas, va creciendo; lejos de ser una situación de alarma, es una opción que atrae a más mujeres.

Por lo general, aquellas que deciden vivir solas, tienen un nivel social y económico altos, volcando la mayor parte  de las energías a las metas y éxitos profesional/empresarial. Están más centradas en sí mismas  y sus deseos. Es frecuente que tengan una pareja ocasional. Esta situación, lejos de ser una acción negativa, tiene tanta validez como el formar una familia tradicional.

A la pregunta: ¿Cómo viven esa soledad las mujeres que NO la han elegido?

Por lo general, cuando se separan de sus parejas o no encuentran al hombre adecuado, se siente una profunda desilusión, tristeza, negación y/o alegría ficticia, rencor, rabia y envidia hacia las que si lo logran, pero principalmente mucha ansiedad y frustración. Aún existen mujeres que no conciben la vida sin el amor de un hombre.

Existen las mujeres que deciden estar solas, por temor a repetir relaciones tóxicas. O aquellas que por cuestiones de su carácter  o personalidad, les cuesta vivir en pareja; o mujeres que les cuesta vivir en soledad. Con el paso del tiempo, los fantasmas y miedos se hacen cada vez más grandes.

Es importante remarcar que tener o no pareja, es un objetivo que se propone como cualquier otro.

¿Qué ocurre con los hombres, la soledad y la edad? Hay una creencia que el mundo está lleno de mujeres solteras y hombres en pareja, nada más errado. Existen hombres deseosos de formar  parejas y tener familia; lo que pasa es que el hombre toma la soltería de una forma más tranquila y relajada, a la espera de esa mujer que le atrae.

Parece que los hombres tuvieran más “permisos sociales” para estar solos y que disfrutaran  de la soltería más que las mujeres. Eso no quiere decir que no sufran de soledad; solo que lo hacen de manera diferente.

Por tener un periodo de fertilidad mucho más extenso que la mujer, la conformación  de una familia no significa ninguna presión; curiosamente, si es presión al quedar excluidos del grupo de amigos que ya han conformado una familia y tienen pareja. Pueden ser felicitados por su soltería, pero de manera paralela, son excluidos (o se autoexcluyen), aburridos de conversaciones de niños, pareja, familia y demás temas similares.

Si deseamos terminar con esa soledad, un buen comienzo es pensar que  se está haciendo, para poder revertir la soledad. El protagonismo que tenemos en nuestra vida es innegable. No siempre el destino es el completo responsable de lo que nos sucede.

El estar solo, al igual que cualquier otra situación en nuestra vida, nos guste o no, se puede modificar. ¿Cómo? tener pareja es un objetivo, y como cualquier otro, depende de cada uno. La realidad está en aprender, reaprender y/o modificar las conductas que nos alejan de nuestra meta.

En diferentes ámbitos se puede llegar a conocer una pareja; por ejemplo, realizar actividades como cursos, talleres de formación, deportes grupales, viajes…. En cualquier ámbito se puede lograr conseguir una pareja. Lo importante es hacer un autoanálisis de todo aquello que estamos haciendo para no lograrlo.

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