Para comenzar a realizar una actividad física cualquier edad es buena, incluyendo los 40 años, pero cada persona responde a dicho condicionamiento de manera diferente, el organismo deberá adaptar la exigencia física a sus circunstancias y a su estado de salud. Otro caso diferente puede ser que una persona haya sido deportista a los 20 años y a los 40 o 60 desea retomar, es ahí cuando deberá recomenzar de nuevo, es otro nivel y tendrá que llenarse de paciencia para volver a conseguir un estado físico como el de años atrás. De todas maneras, es básico antes de volver al deporte hacer una valoración previa, porque con ella disminuye el riesgo de ir a sufrir un accidente cardiovascular. Mientras los que han estado practicando de manera habitual algún tipo de deporte van a presentar menos riesgo de sufrir un infarto de miocardio o un problema cardiovascular, sin embargo, es algo paradójico pero el riesgo de sufrir un accidente cardiaco aumenta en personas que hacen también ejercicio pero en especial en personas que sufren o padecen alteraciones cardiacas. De ahí la importancia de una valoración médica y, una guía de su entrenador para que oriente sobre los tipos de ejercicios qué usted debe realizar y son más conveniente en su caso particular.

En cuanto a elegir el programa adecuado se recomienda buscar una o más actividades que le den cierta satisfacción, no necesariamente debe ser un ejercicio arduo, los beneficios que recibe el cuerpo con cualquier tipo de ejercicio o movimiento son bastantes, es así que si no es afín con levantar pesas o correr puede escoger el yoga o el tai chi chuan. En cambio, si decide afiliarse a un gimnasio y tomar los programas grupales como las clases de gimnasia aeróbica o acuática he aquí una serie de recomendaciones para elegir uno de ellos: El programa debe ajustarse a sus necesidades y los objetivos un ejemplo claro de esto es que si desea adelgazar debe quemar el máximo de calorías con actividades aeróbicas, en cambio si lo que busca es fortalecer los músculos debe ejercitar grupos musculares puntuales.

Elija un instructor con el que se sienta realmente cómodo, es importante comunicarse con él sobre preguntas que usted requiera del programa que está tomando. Igualmente el instructor debe estar certificado y tener un reconocimiento en su comunidad o sitio donde asista. Elegir un buen instructor es porque realmente va a enseñarle de manera segura y correcta cuales son los tipos de ejercicios que debe trabajar y él igualmente también le irá enseñando los diferentes niveles para que pueda ir modificando su rutina física.

Ahora si lo que busca es un entrenador personal estos son algunos consejos útiles que podrán ayudar a realizar la elección: es preciso solicitar a su entrenador una lista de referencias, sabrá si es el indicado al comunicarse con sus otros clientes. Debe asegurarse que su entrenador tendrá un horario que se ajusta al suyo es conveniente para realizar su condicionamiento más práctico y sencillo. No olvidar que su entrenador debe estar certificado y tener un cierto tipo de reconocimiento en su comunidad. Esto debido que tener un certificado es porque ha recibido una capacitación especial que le permitirá satisfacer sus necesidades con su rutina física. Los instructores certificados deben cumplir con estudios básicos de anatomía y fisiología y estar igualmente capacitado en todo tipo de ejercicios eficaces y seguros. Ellos reconocen cuáles son los programas más convenientes para usted y algunos se especializan en programas para mujeres embarazadas, ancianos, personas discapacitadas. Y algo muy importante saben cómo actuar en caso de tener que realizar una reanimación cardiopulmonar en caso de alguna emergencia.

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