A menudo afrontar una separación van ligadas a la crisis de los cuarenta años esto debido a que un gran número de estás rupturas y divorcios se presenta en parejas entre los 35 y 50 años de edad de los cónyuges.

Según datos al aproximarse a los 40 años tanto para mujeres y hombres hacen balance en sus vidas y sí encuentran que no son felices tienden por lo general a culpar a su pareja, encuentran que son víctimas de una relación que no les deja vivir o respirar y no les permite disfrutar de la vida cuando en verdad no asumen su propia responsabilidad para hacer lo que desearían realmente.

En muchos de los casos cuando los esposos entran en la crisis de los 40, las mujeres actúan como si no sucediera nada, inconscientes realmente de lo que pasa, es así que al pasar el tiempo ellos confiesan que necesitan tiempo y es cuando en última llega la crisis matrimonial. Consideran que deben vivir una segunda juventud o que han llegado a la mitad de la vida y les entra el afán por hacer aquello que no se habían atrevido y así comienzan a ver a la pareja como un impedimento para lograrlo.

Así, una constante en la crisis de los hombre de los 40 es comenzar a buscar una justificación para la separación. En psicología social se denomina a esto como distorsiones cognitivas. Esto se produce cuando una persona sabe que está haciendo daño a la otra persona o que está faltando a sus propios valores como la lealtad, la familia, el compromiso, busca explicaciones y algunas de estas son: Siempre mandas tú, no puedo hacer lo que quiero o no tengo lugar en la casa, no tengo un lugar.

Y es que en efecto, la franja de edad que propicia más divorcios y separaciones es la crisis de los 40, pero igualmente el puesto seguido de mayor riesgo es la edad de los 50 y cada vez el número de divorcios en estas edades es más frecuente.

En estudios frecuentes se estima que la mitad de las parejas que contraen matrimonio terminan en divorcio. Y algunos de estos matrimonios son largos y cuando caben tantos interrogantes como por ejemplo, la rutina puede romper el alzo fuerte del amor? O qué sucede que parejas después de tantos años terminen separándose? Será posible limar asperezas en la relación o sencillamente es preferible continuar por caminos separados? Muchas mujeres confiesan que entran en una profunda crisis y se sienten deprimidas pero al finalizar concluyen como después de una matrimonio de casi o más de treinta años afirman que no volverían con él. Y un interrogante que cobra fuerza es cómo una pareja después de vivir tanto tiempo junta decidan vivir separados y no continuar compartiendo la vida cabe entonces el preguntar A dónde se va el amor y toda la vida por construir algo en pareja?

En la mayoría de los casos se trata de compañeros que lenta y silenciosamente han sobrellevado problemas o incompatibilidades que finalmente terminan con la separación de la pareja. Hay una frase que se escucha frecuentemente que dice que los miembros de la pareja han crecido a destiempo. Y quizá tenga algo de cierto esta afirmación, pues todos cambiamos a medida que pasan los años y es posible que nuestros gustos y deseos dejen de ser compatibles con los de nuestras parejas.

Y es que según los especialistas del tema al pasar el tiempo tanto el amor como los gustos personales también sufren transformaciones y la pasión puede desaparecer. Igualmente al pasar el tiempo el vínculo matrimonial muchas veces se transforma en un lazo de hermandad y se escapa el deseo y es posible que el respeto se pierda y se agrede al otro y se convierte en una relación de maltrato. Y es cuándo aparece la pregunta: ¿Para qué seguir juntos?

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