Aspectos para considerar antes del divorcio

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El divorcio o separación es un evento que, segun estudios, los matrimonios actuales considerarán en momentos difíciles. Antes el matrimonio era para toda la vida, ahora muchas parejas eligen la separación, aun después de muchos años de relación. Lo  que genera las preguntas: ¿La rutina puede romper el amor más fuerte? ¿Por qué los divorcios, luego de tantos años? ¿Es mejor arreglar la relación o seguir caminos separados?

¿Por que las parejas consideran el divorcio?

¿Qué pasa con esas parejas, que después de vivir juntas tantos años, deciden por el divorcio, no vivir juntos  y seguir distintos caminos? Se estima que la mitad de los matrimonios terminarán en divorcio durante los primeros 25 años de unión matrimonial.

Un censo realizado en 2008 en Norteamérica, la tasa de divorcios alcanza el pico más alto a partir de los 40, hasta los 65. Entonces, ¿A dónde va el amor y el entusiasmo de construir toda una vida en pareja?

En la mayoría de los casos, cuando los compañeros han sobrellevado de manera lenta y silenciosa problemas e incompatibilidades que terminan en finalmente en la separación.

Es muy común escuchar una frase que dice que los miembros de la pareja hayan crecido a destiempo, y puede haber algo de verdad, ya que todos cambiamos con el paso de los años, siendo posible que los gustos y deseos dejen de ser compatibles con el de la pareja.

¿Por que las parejas consideran el divorcio? Con el tiempo y los gustos, el amor sufre una transformación, con el riesgo que la pasión pueda desaparecer. Tiempo y confianza convierten el vinculo matrimonial en una forma de lazo de hermandad (donde el deseo se escapa), o generar la sensación que es posible perder el respeto por el otro (el cariño se vuelve maltrato). Entonces…. ¿Para qué seguir juntos?

A esas alturas, se tiene claro que los asuntos de infidelidad acaparan los “titulares de las noticias”, las aventuras extra matrimoniales no son la causa de ruptura en la mayoría de relaciones a largo plazo.

Un grupo de amigas en común no tenían buenas relaciones y convivencias, sin embargo, algo impedía terminar con la presente situación: La edad, ese temor de terminar solas, la  falta de independencia económica, el hábito de la costumbre, ¿el amor? Aunque pueden ser múltiple y variada las causas, es muy importante comprender y aprender a distinguir el momento en que una relación se vuelve enfermiza, y así evitar hacerse daño y que ambos salgan lastimados.

¿Por qué se toma la decisión del divorcio?

Por qué se toma la decisión del divorcio Una pareja debería luchar por sus ideales aunque estos, en ocasiones, se encuentren más allá de lo que la otra persona propone.

Porque, si decidieron contraer matrimonio en primer lugar, ¿qué los llevaría a querer abandonar a su pareja de tantos años y olvidar que tuvieron una relación amorosa en primer lugar? ¿Qué los impulsaría a querer distanciarse de sus hijos?

Llegados acierta edad, las personas ya desean tener su vida completamente hecha, pero existen ciertos factores que podrían afectar su toma de decisiones.

Cuando alguien ha pasado los 40 años comienza la etapa de la vida en la que sienten que pisan el borde de la “juventud” y comienzan a pasar a la “vejez”, porque alguien por encima de los 40 es considerada “alguien mayor”, aunque esto es falso de muchas maneras.

Sin embargo, esta es la creencia popular que ha impuesto la sociedad. A esta edad se hace más difícil conseguir un trabajo desde cero y también es más difícil conocer personas nuevas con quién entablar cualquier tipo de relación.

Aquellos quienes ya poseen una familia hecha, con casa propia y un trabajo fijo podrían comenzar a presenciar cierta presión que los obligaría a querer experimentar nuevas sensaciones que los motive a ver que aún les queda mucho por vivir.

Por este motivo muchos comienzan a tener aventuras fuera del matrimonio, comienzan a realizar actos que no satisfacen completamente a su pareja, o simplemente se distancian de su familia porque ya no es lo que desean para ese momento exacto de sus vidas. Muchos lo hacen sin considerar como el divorcio de los padres puede afectar a sus hijos.

Y esos son los primeros factores para querer solicitar un divorcio.

Principales causas para el divorcio

Aunque la comunicación en un matrimonio ya establecido es algo muy común, existen ciertas actitudes que se pueden apreciar cuando una persona ya no se siente a gusto. Quizás antes comentaban sobre su día al llegar del trabajo a casa, pero ahora solo llegan, comen y duermen.

La falta de comunicación es uno de los principales factores por los que un divorcio podría hacerse realidad. Tanto por la persona que ya no desea entablar conversación ya que no encuentra motivos para hacerlo, como podría ser iniciativa de la otra parte porque tampoco es cómodo convivir con alguien que no desea tener comunicación contigo.

En algunos matrimonios siempre existirá un sentimiento de superioridad que obligue a alguna de las partes a querer ser mejor y querer obtener algo mejor. Pero esto podría comprometer al matrimonio si es llevado a un extremo de querer más de lo que tu pareja te ofrece para este momento.

Siempre estará presente la opción de reavivar la llama de la pasión; sin embargo, podría llegarse a un punto en el que simplemente no ves nada positivo en esa persona y deseas marcharte en busca de una nueva vida.

Por el contrario, podría ser tu pareja quien se sintiese muy inferior a ti y esto la motivase a irse. Ya sea por el trato que le das o porque la relación siempre deba basarse en ti. Debes recordar que una relación consta de dos personas y ambos son los protagonistas en la historia de su matrimonio. Comparte tus experiencias y permite que tu pareja comparta las suyas para que exista una constante comunicación entre ambos.

También se podrían presentar ciertas situaciones que motivarían inmediatamente al divorcio como lo es la infidelidad.

El engaño verbal dentro de una pareja es común bajo ciertas condiciones ya que todos guardamos ciertos detalles para nosotros mismos dentro de todo lo que contamos a los demás.

Hay quienes prefieren ser totalmente abiertos con su pareja y justamente estos son quienes primero se delatan o primero se dan cuenta cuando la otra parte está siendo infiel.

Si un miembro de la pareja está teniendo una aventura no hay vuelta atrás. Romper el compromiso que conlleva el matrimonio teniendo relaciones con alguien más es un punto al que no debería llegar ninguna relación.

Si no te sientes cómodo con tu pareja lo mejor sería que solicitaras el divorcio primero antes de recurrir a alguien más de forma íntima. Si comunicas primero tus deseos podrías evitar hacerle daño a toda tu familia. Sin mencionar el daño psicológico que le estarías creando a tus hijos al vivir tal experiencia.

Tipos de divorcio

El divorcio se divide en muchas sub secciones que, dependiendo de su nivel de requerimientos, podría finalizar de una forma u otra. También varía dependiendo de la persona que lo solicite y bajo qué términos.

El divorcio voluntario se produce cuando ambas partes llegan a un previo acuerdo consensuado para finalizar con su matrimonio. Esta es una de las mejores versiones que presenta el divorcio ya que, al estar las dos partes de acuerdo, el proceso judicial se acelera y se vuelve más cómo para todos.

Esto es lo que se refleja en una buena relación de pareja. Si todas las partes están de acuerdo en que el matrimonio no puede salvarse, es una decisión sabia ponerle fin a algo sin futuro.

El divorcio administrativo es un poco más exigente. Este se ejecuta cuando el matrimonio desea disolverse luego de un año de haberse celebrado y para que se vuelva efectivo deben cumplirse algunos requisitos.

Por ejemplo, la pareja debe ser mayor de edad y no poseer hijos. La mujer no debe estar embarazada y ninguna de las partes deberá requerir de ningún tipo de manutención del otro.

Por otro lado se encuentra el divorcio voluntario contencioso el cual es dictado directamente por la corte judicial el cual denomina que la pareja no cumple con los requisitos para realizar un divorcio administrativo, pero aun así ambas partes desear separarse.

El divorcio necesario o casual ocurre cuando alguna de las dos partes no está de acuerdo con la separación por una o varias razones. Este tipo de situaciones requiere de otro tipo de acciones legales viéndose obligados a cumplir con las demandas de la parte que no desea el divorcio para que finalmente acepte a firmar el acuerdo de separación.

También depende de qué parte desee quedarse con los hijos, en caso de haberlos. Si la persona que solicita el divorcio desea obtener la custodia completa, esto implicaría aún más trámites legales para poder convencer a la otra parte solo en caso de que esta acceda.

Porque, más allá de los bienes que la pareja pueda compartir, los hijos no son un objeto, pero deben quedarse con alguna de las dos partes por individual y aquí comienza una rencilla que pone en juego el futuro de los menores.

Identficar el problema antes del divorcio

Aspectos para considerar antes del divorcio

Es bien cierto que existen estudios que prueban que: “las personas que conviven o son casadas, llegan a tener mejor calidad de vida y pueden vivir más tiempo”; el punto clave en ese estudio está que se trata de convivencias felices. Caso contrario, los matrimonios con problemas, dañan la calidad de vida, llegando a deteriorar la salud de uno o ambos miembros.

¿Qué tal me llevo con mi compañero? ¿Cómo es la relación con la pareja: feliz o se siente que se soporta una situación que está lastimando? Recuerda que si tienes problemas, las parejas no siempre eligen el camino de la separación.

Muchas veces se tiene la posibilidad de reparar el amor, aunque en ocasiones lo mejor es seguir distintos destinos, aunque suene cruel y sea doloroso al principio.

Cualquiera que sea el caso, existen las terapias de pareja, que a corto, mediano y largo plazo pueden ayudar a tomar la mejor decisión, sea cualquiera que  se tome. De igual manera, las terapias individuales que ayudan a sobrellevar la angustia, dudas y temores que los esté invadiendo en el momento.

Lo realmente importante es poder detectar cuando algo está causando daño, y poder actuar a consecuencia. Hablar con el compañero o compañera, es vital que exista la comunicación entre la pareja, pedir ayuda si es necesario, y tal como se ha estado haciendo durante todos estos años, buscar una solución  juntos.

La solución final puede ser la de continuar juntos o vivir separados. Lo principal es no llegar al punto de hacerse daño. Puede  convertirse en un nuevo principio para la relación actual o una diferente.

La AARP (American Association of Retired Person, por sus siglas en inglés; entidad sin ánimo de lucro, que atiende a las necesidades e intereses de las personas mayores de 50 años), realizó una encuesta acerca de sexo, romance y relaciones en las personas de más de 45 años.

Los resultados indican que las relaciones sexuales extra matrimoniales ocurren en un número relativamente pequeño de parejas. Entonces, aunque la infidelidad es el factor desencadenante en la disolución de algunos matrimonios, no es el motivo principal o mayor en la mayoría de los casos.

Esta situación conlleva a hacerse la siguiente pregunta: ¿Por qué los matrimonios de muchos años deciden separarse? ¿Cómo es posible ser felices por tanto tiempo, para que el matrimonio se arruine, al momento de pasar juntos los “años dorados”?

Aspectos para considerar antes del divorcio Para la mayoría de los casos, las explicaciones son menos dramáticas, debido a que algunas relaciones ya se encuentran en un declive durante décadas, hasta que al final se extingue.

Los matrimonios por lo general no terminan de manera repentina. Es como el globo que poco a poco va perdiendo el aire. Con el tiempo termina totalmente desinflado.

Cabe la posibilidad de que los problemas se intensifiquen. Los conflictos  se pueden manejar, hasta que algo los detona; puede ser un cambio laboral, salud, ambiciones personales. El equilibrio se pierde y con él la capacidad de manejar los problemas

Todos hemos oído: “Nos fuimos distanciando”. Puede ser un cliché, pero no le resta poder como causa frecuente de divorcio o separación.

Opciones para salvar el matrimonio antes del divorcio

Todos los matrimonios pasan por momentos difíciles de vez en cuando. Y aunque no todos los matrimonios deberían intentar salvarse, muchos más de los que se salvan hoy deberían y pueden salvarse mediante esfuerzos concertados.

Entonces, el primer paso para evitar el divorcio es reconocer que el hecho de que hayan llegado a este punto en su relación no es inusual, pero sí indica que algo debe cambiar para sobrevivir.

Pero antes de pasar por una letanía mental de todo lo que debe cambiar como justificación para darse por vencido, tenga en cuenta que hay ayuda disponible y si está dispuesto a dedicar tiempo y compromiso, puede hacer que su matrimonio funcione incluso cuando parece que tú y tu pareja habéis llegado al final del camino.

Consejería Matrimonial

Consejería Matrimonial antes del divorcio La consejería matrimonial puede ser un instrumento muy eficaz para volver a encarrilar un matrimonio que parece estar en vías de divorcio. La consejería ayuda a las parejas a identificar la raíz de sus problemas maritales y resolverlos con un poco de ayuda de un consejero profesional capacitado en mediación.

Sin embargo, encontrar un consejero matrimonial efectivo requiere un poco de trabajo de su parte. Muchos consejeros ofrecerán una consulta gratuita.

Pida recomendaciones a amigos, pero en parte debe llamar a unos 10 asesores, pedir sus paquetes de precios con anticipación y luego programar consultas con los 3 o 4 que satisfagan sus necesidades de precios. Asegúrese de que cuando participe en estas consultas califique la efectividad de cómo AMBOS, usted y su cónyuge, se sienten con respecto a la persona.

Autoayuda

También hay muchas herramientas de autoayuda disponibles en el mercado hoy en día.

la autoayuda para evitar un divorcio Hay algunos libros y artículos excelentes sobre cómo hacer que los matrimonios funcionen, cómo volver a encender la chispa en una relación y cómo unos simples pasos pueden recuperar el amor en una relación que se había vuelto odiosa.

Ambos pueden obtener mucha inspiración, consejos e ideas sobre cómo hacer que las relaciones funcionen a partir de tales libros y artículos.

Incluso puedes encontrar ayuda cuando creas que hay infidelidad en tu matrimonio. Hay libros y artículos que te explican por qué la gente hace trampa o se desvía de la línea y qué puedes hacer al respecto.

El hilo conductor de todas estas guías de autoayuda es la comunicación y la comprensión. Al hacer un esfuerzo por comprender de dónde viene su cónyuge y dónde está usted, y luego hacer compromisos y comunicarse, la mayoría de los problemas maritales se aliviarán.

Centros vacacionales para parejas

Centros vacacionales para parejasHay muchos resorts que están especialmente diseñados para crear un ambiente propicio para el romance. Estos paquetes de vacaciones son fáciles de encontrar y solo requieren que estés atento.

El objetivo de estos resorts es revigorizar una relación introduciendo algo de la pasión y la espontaneidad que con el tiempo pueden diluirse debido a las obligaciones y responsabilidades diarias. Estos eventos intentan eliminar las tensiones externas para que pueda concentrarse en su cónyuge y, al hacerlo, reavivar el amor que sienten el uno por el otro.

Considerándolo todo, si está dispuesto a hacer su mejor esfuerzo para evitar que su matrimonio se desvanezca, ahora hay ayuda a la mano y no necesita luchar solo. Al utilizar las herramientas de los consejeros, la autoayuda y los centros turísticos, puede recorrer un largo camino para brindarle a su matrimonio la mejor oportunidad de supervivencia.

Pero más allá de la supervivencia, estas herramientas pueden ayudar a garantizarle una relación feliz para toda la vida.

5 Elementos a considerar antes del divorcio

Necesitamos reconocer que hay dolor y tratar de aislar lo que lo está causando

El dolor tiene un propósito. Nos dice que algo no está bien. Cuando sentimos dolor en nuestra relación, debemos detenernos y analizar por qué sentimos ese dolor en particular.

Cuando era contable y tenía un poco más de dinero a mi disposición, una de las cosas que hacía cuando sentía algo de dolor en mi matrimonio era darle un poco de dinero. Nos tomaríamos unas vacaciones, iríamos a comer bien, compraríamos ropa nueva, nos peinaríamos (bueno, al menos mi esposa haría esto).

Ahora, si tiene los recursos, no hay nada intrínsecamente malo en ninguna de estas cosas, pero debemos ser conscientes de que distraer nuestras mentes por un momento de la causa del dolor no hace que el dolor desaparezca. a largo plazo.

Solo pone un parcho sobre una herida que necesita tratamiento. Sin embargo, todo lo que estábamos haciendo, al tirar dinero a nuestros problemas, era retrasar lo inevitable y tarde o temprano tendríamos una gran discusión.

Es un poco como desarrollar un dolor de muelas. Claro, puede aliviar el dolor poniendo algún analgésico en la encía, pero si no se trata la causa del dolor, sabemos que reaparecerá y la próxima vez será aún más doloroso. De hecho, si seguimos ignorando el dolor, podría resultar en la extracción de un diente. Lo que comenzó como un simple dolor de muelas terminó en cirugía. No es bueno.

En el matrimonio hay varias formas de averiguar qué está causando el dolor. La mayoría de ellos de sentido común. Podrían intentar simplemente hablar entre ellos. ¡Ahora hay una sugerencia novedosa!

Podría hablar con un consejero profesional que esté capacitado para llegar al fondo de los problemas dolorosos. Decidas lo que decidas hacer, es crucial que hagas algo y no ignores tu dolor. Una vez más, la palabra clave es acción.

Reconocer si el problema es en el matrimonio

La segunda cosa que podemos probar cuando el dolor asoma su cabeza es algo que puede parecer muy obvio, pero vale la pena repetirlo en caso de que se lo pierda. Asegúrese de que el dolor que siente esté asociado con su matrimonio y no con otra cosa, como su trabajo o incluso sus hijos.

Muy a menudo podemos estar bajo presión en nuestro trabajo y luego volver a casa y desquitarnos con nuestra pareja. Esto se llama desplazar el dolor. Una de las cosas que tuve que aprender a hacer fue decirle a mi esposa, cuando llegué a casa después de un día de trabajo particularmente duro, que me sentía estresado y cansado.

Al principio se sintió como una confesión de debilidad y no fue fácil para mí admitir que a veces no me las arreglaba tan bien como me gustaría fingir. Cuando se lo admití a mi esposa, casi siempre fue capaz de entender y soportar un poco más la presión del hogar por un corto tiempo.

En otras ocasiones, la presión iba en la otra dirección y, después de un día duro de tratar con niños pequeños, mi esposa a veces descargaba sus frustraciones conmigo.

Si no me di cuenta de que esto estaba sucediendo, el resultado podría ser fácilmente una discusión en toda regla sobre el dolor que había sido desplazado. Es muy importante poder admitir que se siente bajo presión y pedir ayuda a su cónyuge.

Si no lo hace, el dolor que siente en otros lugares se manifestará automáticamente en su matrimonio.

El dolor no es una señal de que tu matrimonio ha terminado

Cuando estoy corriendo un maratón, necesito recordarme a mí mismo que el dolor es una parte totalmente natural de este evento y esperada de la carrera. No me doy por vencido ante la primera punzada o incluso ante un dolor bastante intenso. Lucho a través de él. Por supuesto, tengo que aguantar un poco de dolor si quiero terminar la carrera.

Una cosa que me vuelve loco en estos días es cuando leo un informe en un periódico de la última pareja de celebración que se separó citando «diferencias irreconciliables» como la causa.

¡Lo que realmente están diciendo es que encontraron un poco de dolor y simplemente se dieron por vencidos!

Por lo general, viven un estilo de vida tan mimado que cualquier tipo de dolor simplemente no es aceptable, por lo que se alejan (para repetir el ejercicio con otra persona). No sucumbas a este malestar moderno.

Si nunca aprendes a soportar un poco de dolor, todas las relaciones en las que te involucres seguirán el mismo camino. Si no me crees, echa un vistazo a los matrimonios en Hollywood. No se convierta en un desertor.

El dolor no es el final, es una señal de que hay que hacer algo. De hecho, puede ser un comienzo si lo dejas.

Deja de enfocarte en el dolor

Cualquier cosa en la que te concentres comenzará a definir quién eres. Si todo lo que puedes ver son las cosas malas en su matrimonio, no pasará mucho tiempo hasta que su matrimonio refleje con precisión su enfoque.

Es sorprendente la frecuencia con la que el dolor es más mental que físico. Creo que lo mismo se puede lograr en el matrimonio.

En lugar de centrarte en el asiento del inodoro, ¿por qué no enfocarte en el gran sentido del humor de tu pareja o en su disposición a apagar siempre las luces o en cualquiera de las cien otras cualidades entrañables? Es sorprendente lo triviales que se vuelven las irritaciones cuando las quitas del centro de tu atención.

Prueba este sencillo ejercicio:

  1. Tome una moneda muy pequeña y sosténgala con los brazos extendidos entre el índice y el pulgar.
  2. ¿Bloquea gran parte de la vista detrás de él? No, obviamente no lo hace.
  3. Ahora acerca la moneda cada vez más cerca de tu ojo y cierra el otro ojo.
  4. Ves como bloquea tu vista casi por completo, ¿no es así? Es solo una moneda pequeña, pero puede borrar completamente tu vista si lo dejas.

A menudo sucede lo mismo en el matrimonio. Puedes olvidarte de todas las tremendas bendiciones que tienes juntas y enfocarte en una pequeña falla hasta que se haga cargo y domine tu pensamiento. No permitas que lo haga.

Ahora, lo que acaba de leer puede sonar como una contradicción con el punto 1, pero no lo es. No me malinterpretes, no estoy sugiriendo que escondas la cabeza en la arena con respecto al dolor en tu matrimonio, pero lo que estoy diciendo es que te asegures de que lo que crees que te está causando dolor es realmente tan malo como tú. están besándose.

¿Te has acostumbrado tanto a quejarte de algo que ha llegado a dominar tu forma de pensar innecesariamente? No permita que un pequeño dolor borre su visión de un gran matrimonio.

Comparte el dolor

¿Puedo recordarte algo? Estás casada!

Está bien compartir las cosas difíciles con su pareja. ¿Recuerdas los votos que tomaste? «Para bien y para mal, para rico o para pobre, en la enfermedad y en la salud».

Tal vez siempre has sentido que tenías que ser fuerte y apoyar a tu pareja y entonces, cuando sientes dolor, ¿qué haces? ¿Pretender que no duele? ¿Decirle que puede hacerle frente? ¿Por qué no simplemente admite que está encontrando algo difícil y pide su apoyo? Puede ser lo mismo que los une. Comparte, comparte, comparte.

Enlaces externos sobre el proceso del divorcio