En muchas ocasiones, el haber crecido en un hogar con problemas de alcoholismo, trae repercusiones que no podemos apreciar hasta la edad adulta. ES decir, las repercusiones de haber vivido ciertas situaciones en casa, se vienen reflejando hasta que los hijos están grandes y tienen sus propias parejas.

Cuando uno de los padres es alcohólico, los hijos vienen siendo co-alcohólicos. El término co-alcohólico, se utiliza simplemente para definir a alguien que ha desarrollado un patrón dañino de buscar relacionarse con los demás, a consecuencia de haber estado involucrado de cerca con alguien que padece la enfermedad del alcoholismo.

Este concepto se puede aplicar a cualquier persona que haya convivido con un alcohólico, haya sido su padre, su madre, su marido, su pareja, su hijo, o un amigo muy cercano. Estas relaciones tan importantes y cercanas, provocan el desarrollo de ciertos sentimientos y conductas en un co-alcohólico como lo son: Escaso amor propio, necesidad de ser necesitado, un fuerte deseo de cambiar y controlar a los demás y una disposición al sufrimiento.

En algunas ocasiones, los hijos de los padres alcohólicos se esfuerzan tanto para hacerlos sentir mejor, o para cubrir las funciones que estos no pueden debido a su enfermedad o se acostumbran al vacio dejado por la otra persona, que en su necesidad de ser queridos, llegan a confundir estos actos con expresiones de amor y cariño verdadero.

Por ejemplo: un padre bebedor que tiene niños pequeños, puede causar dos tipos de reacciones. O los hijos piensan que es el peor padre del mundo, el mas flojo y desobligado, o cambian la perspectiva de la situación pensando que son los mejores del mundo y solo están descansando y que su conducta es normal. Aman tanto a su progenitor que ni siquiera pueden llegar a pensar que su padre está haciendo algo malo.

Cuando este es el caso, la familia cercana debe de estar muy pendiente de ayudar a los hijos y darles una guía correcta. Ya que si los niños no cuentan con una guía positiva podrán repetir el patrón y buscar una pareja que actué de igual forma que su progenitor, porque eso fue lo que aprendieron que es correcto, eso aprendieron a interpretar como amor.

En hogares altamente disfuncionales, donde hay dificultades aparentemente insalvables, el núcleo familiar se concentra en otros problemas mas simples y dejan de lado los problemas importantes. Que llamamos problemas mas simples, las calificaciones, la disciplina en el hogar, la apariencia personal, mantener una buena imagen frente a los demás aunque en casa todo sea un caos.

Si un niño se acostumbra a no ser tomado en cuenta en su casa, es muy probable que cuando sea adulto, se sienta identificado con una persona que no lo tome en cuenta, y es posible que crea que por ser así, esa persona lo ama profundamente.

Es por esto que se requiere del apoyo y ayuda de los demás familiares, que se hable del tema, que se expliquen las cosas como son y que orienten positivamente a los hijos. De esta forma se estarán asegurando que cuando este pequeño crezca, sepa buscar a la pareja adecuada y no a una que repita esos patrones negativos que vivió en su hogar.

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