Llegar a los cuarenta años en el caso de las mujeres puede resultar que ellas sean más propensas a dificultades con la presión alta, diabetes, enfermedades cardiacas, artritis, osteoporosis y obesidad. De igual manera tanto la densidad ósea como la masa muscular comienzan a perderse; es así, que el ejercicio va ayudar a que estos procesos que son naturales sucedan de manera mucho más lenta.

De ahí que se recomiende dedicar tan solo 30 minutos al día durante cuatro veces a la semana, está comprobado que hacer ejercicio va a bajar el riesgo de contraer enfermedades y mejorará la calidad de la vida. Además que se podrá reducir el colesterol, estimular el sistema inmune, quemar grasa y con ello perder kilos y fortalecer los músculos. Y si ya se comienza a pasar por los inicios de la menopausia, es el ejercicio un buen acompañante para reducir los sofocos, los cambios de ánimo, el dolor articular, la depresión, la ansiedad y el insomnio. Es importante que si se desea obtener los mejores resultados se debe incluir algunos de los siguientes ejercicios físicos en la rutina diaria: Las pesas como entrenamiento, es tomar en cuenta que de acuerdo a tu edad levantar pesas de mano para producir músculos e incrementar tu fuerza, mejoras posturas, se reduce el riesgo de lesiones en tu espalda, fortaleces los brazos, se incrementa la densidad ósea, así que es importante crear músculo ya que el metabolismo va a mejorar hasta en un 15% más rápido, lo que se traduce que el cuerpo quema más calorías durante el día y así llegar a tener unos brazos de admirar.

Incluir el ejercicio aeróbico que no son otros los que estimulan lo cardiovascular, por ejemplo, bailar, trotar, caminar rápido, spinning, elegir uno y ejercitar cada día. Los beneficios que trae la exigencia aeróbica es que el corazón late más rápido, los vasos sanguíneos se ensanchan, más oxígeno llega a tus músculos eliminando todas la toxinas, el cerebro libera más endorfinas las cuales son sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo y se quema grasa y calorías.

El estiramiento es un ejercicio básico y se debe realizar antes y después de cualquier actividad física. Existe la práctica del yoga o Pilates que van a permitir una gran flexibilidad, equilibrio y fuerza corporal. Estos ejercicios de estiramiento son llamados stretching, van a permitir que las articulaciones sean más sanas.

Es importante tener en cuenta que es esencial realizar estos ejercicios de estiramiento para contribuir estar más sana, puede ayudar también ejercicios sencillos como subir escaleras cada vez que tenga la oportunidad en vez de tomar un ascensor o cargar las bolsas del supermercado e igual caminar lo que más pueda en lugar de manejar. Y no dejar de consultar con tu médico sobre los factores de riesgo o los avances o algunos malestares si se presentan. De hecho es esencial también una buena alimentación, tomar mucha agua, comer varias veces en porciones pequeñas para impulsar el metabolismo, una dieta rica en minerales, vitaminas y en especial en el consumo de vitamina A, E y C, Zinc y Selenio.

Iniciar una actividad física a los cuarenta años es posible, la idea es adaptar cada ejercicio al estado de salud y circunstancias. Y si lo que sucede es estar retomando de pronto una rutina que tuvo a los 20 deberá saber que se dará en diferentes niveles y pasará una temporada para equilibrar el organismo. Y no olvidar la valoración previa por parte del doctor que ha de orientar sobre qué actividad es la que se debe seguir y es la más conveniente de igual manera el instructor también es esencial para retomar la exigencia física.

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