Cuando se realiza ejercicio físico el organismo sea la edad en que se encuentre va a recibir enormes beneficios; además de contribuir a un manejo del peso corporal, el aumento de la movilidad, la protección contra la pérdida de masa ósea, se reducen los niveles de estrés y la autoestima se aumenta. Además, de acuerdo a los estudios se ha demostrado que las personas que hacen ejercicio presentan menos posibilidades de sufrir enfermedades del corazón, los niveles de elevados de colesterol y de presión arterial alta. El nivel de acondicionamiento físico puede realizarlo cualquier persona desde caminatas, ejercicios aeróbicos o acuáticos, jardinería, hasta bailes de salón u otra actividad física.

Si cuenta con cuarenta años y ha decidido iniciar un programa de ejercicio, no olvide que el primer paso es consultar primero al médico y en especial si toma algún medicamento, tiene dificultades con las articulaciones o huesos, hay antecedentes familiares con la arteria coronaria, es diabético, ha presentado alguna complicación cardiovascular, sufre de presión alta y está tomando medicamentos para controlarla, fuma o tiene sobrepeso.

Entre el tipo de ejercicio que puede practicar existe tres categorías: flexibilidad, fortalecimiento y cardiovascular. De acuerdo a las recomendaciones de tu médico se recomienda alguna de las tres categorías, así por ejemplo, los ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento se van a denominar ejercicios anaeróbicos, éste brinda beneficios cardiovasculares y además fortalece los huesos y músculos. No olvide si está pensando en ejecutar este tipo de actividad que estos requieren un esfuerzo intenso pero de corta duración. Mientras los ejercicios de flexibilidad van a tonificar los músculos al estirarlos previniendo problemas musculares y de las articulaciones.

En cuanto al ejercicio cardiovascular emplea los músculos grandes aumentando la frecuencia cardiaca en el caso del corazón el cual puede realizarse durante un largo tiempo, un ejemplo son la natación, caminatas, el ciclismo, las caminatas y el trote. El oxígeno que se utiliza brinda un máximo beneficio a los pulmones, el corazón y el aparato circulatorio. El programa cardiovascular comienza con 5 a 10 minutos de precalentamiento, son movimientos leves que aumentan poco a poco para elevar la frecuencia cardíaca. No se olvide que dicha frecuencia indica la intensidad del ejercicio. Lo importante es nunca intentar alcanzar la frecuencia cardíaca de entrenamiento en cuanto inicie el ejercicio esto porque tanto el aparato circulatorio y los músculos deben prepararse lentamente y no pasar por alto que al finalizar el programa de rutina deberá tener un periodo de enfrentamiento de 5 a 10 minutos de duración para comenzar a reducir la frecuencia cardíaca y evitar lesiones de que el músculo se contraiga.

Es esencial la hidratación porque se debe reponer el agua que se pierde con el sudor e igual tener en cuenta que realizar ejercicio en condiciones de humedad y calor puede resultar muy difícil. En cuanto a los ejercicios de fortalecimiento precisamente van a fortalecer los huesos, los músculos y aceleran el metabolismo. Estos ejercicios lo que hacen es aumentar el tamaño de los músculos. Y los músculos usan calorías como fuente de energía incluso cuando el cuerpo está en reposo. De ahí que si se hace ejercicios de fortalecimiento con regularidad, va a notar como el cuerpo parece estilizado y delgado. Tener en cuenta que estas actividades de fortalecimiento el ideal es realizarse de dos a tres veces por semana y así obtendrá mejores resultados. Y arrancar con un precalentamiento de los músculos de 5 a 10 minutos de duración antes de empezar a levantar los diferentes tipos de pesas y realizar ejercicios de resistencia. Elija ejercicios donde se involucre brazos, piernas, espalda, pecho y el abdomen y asegurar que cada movimiento se realiza en forma controlada.

 

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