Los objetivos de la respiración son suministrar oxígeno a los tejidos y eliminar el dióxido de carbono de nuestro cuerpo. El Sistema Nervioso se encarga de ajustar el ritmo de la ventilación alveolar a las necesidades del cuerpo y la finalidad última de la respiración es mantener las concentraciones adecuadas de oxígeno, dióxido de carbono e hidrogeniones en los tejidos.

La respiración es un tipo de movimiento con ritmo propio que como cualquier acto motor de nuestro cuerpo, se modifica por la retroalimentación periférica, es decir: Donde estamos (ciudad, campo, montañas, lugares cerrados, etc.), Que hacemos (caminar, correr, saltar, dormir, etc.) o nuestra salud (fosas nasales despejadas o bloqueadas, nariz desviada, resfriados, etc.). La respiración tiene tres actividades básicas; la Ventilación Pulmonar, la difusión y el transporte de oxígeno y bióxido de carbono.

El ritmo básico de la respiración se genera fundamentalmente en el grupo respiratorio dorsal de neuronas. La respiración normal se inicia con mucha debilidad y se incrementa de forma sostenida, a la manera de una rampa, durante dos segundos, después se interrumpe de manera súbita durante los tres segundos que siguen y se inicia de nuevo durante otro ciclo. Cuando estamos en estado de reposo, la frecuencia respiratoria es de 12 respiraciones por minuto; si estamos haciendo ejercicio la frecuencia respiratoria puede aumentar de 35 a 45 respiraciones por minuto; un atleta de alto rendimiento puede llegar a aumentar su frecuencia respiratoria hasta 70 respiraciones por minuto.

En condiciones normales el 97% del oxigeno es transportado de los pulmones a los tejidos del organismo en combinación con la hemoglobina. El resto es transportado y disuelto en el agua del plasma y de las células. Durante el ejercicio físico, diversos factores ayudan a las funciones de la hemoglobina, al descenso en el PH y el aumento de la temperatura corporal y a nivel pulmonar el PH es alto, por lo que el oxígeno tiene una mayor afinidad por la hemoglobina.

La capacidad de difusión del oxígeno es una medida de la cuantía del oxígeno que pueden difundirse desde los alvéolos a la sangre. Esto se expresa en términos de milímetros de oxígeno que se difunden por minuto por cada milímetro de mercurio.

Por lo tanto, la capacidad respiratoria de una persona, es esencial para lograr mejores resultados y mucho mas en los deportistas de resistencia, debido al consumo de oxígeno. Porque un hombre joven en reposo consume unos 250 ml/min., un hombre no entrenado consume unos 3600 ml/min, un hombre promedio entrenado para el deporte aumenta su consumo de oxígeno a unos 4000 ml/min y los corredores de media maratón o maratón consumen unos 5100 ml/min.

Así pues, la capacidad respiratoria máxima es de alrededor de un 50% de la ventilación pulmonar real que se despliega en un ejercicio que exige el máximo esfuerzo. Esto representa para los deportistas un elemento de seguridad, al disponer una ventilación adicional a la que pueden acudir en condiciones tales como: 1) El ejercicio en las grandes alturas, 2) el ejercicio realizado en un ambiente muy cálido y 3) en los trastornos del aparato respiratorio.

Hay que estar muy conscientes de la importancia de la respiración para lograr un mejor rendimiento físico, ya que bien trabajado y desarrollado como un hábito, el aparato respiratorio no será un factor que limite el aporte de oxígeno a los músculos durante el metabolismo muscular aeróbico máximo.

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