Por todos es conocido que el cerebro es un músculo y como buen músculo, si no se entrena se oxida. Los estudios sobre este increíble músculo han descubierto que si tu mente no está descansada y tranquila, no importa lo que te pongan enfrente, simple y sencillamente no lo vas a percibir en su totalidad. Solo será una sombra de lo que hay. Tu atención y retención de información es mucho menor. Tu tolerancia se reduce. Tus emociones te manejan y es imposible ser asertivo.

Entrenar el cerebro a diario es indispensable para mantenerse “en forma”. Mantener ágil el cerebro, la velocidad del proceso de información, la asimilación de la misma, de datos, la asociación de ideas y la retención de los eventos diarios. Una salud mental es básica para mantener una vida con calidad. Existen formas y aspectos que hay que tomar en cuenta a la hora de entrenar el cerebro: Memorizar, Visualizar y Razonar.

Ejercitar el cerebro y mantenerlo activo, es divertido y fácil, sin importar la edad. Algunos juegos conocidos por todos son los anagramas, el sudoku, el buscaminas, lectura con velocidad, buscar las diferencias en imágenes, armar rompecabezas, el ajedrez, la lectura, problemas de lógica básica, enigmas, acertijos, etc. Algo que te puede ser de mucha ayuda en recordar tus claves, los números telefónicos que usas mas frecuente, sin necesidad de consultar tu celular o móvil, tu computadora u ordenador. Lo importante es encontrar actividades que sean estimulante para el uso del cerebro.

Partiendo del principio básico de que cuerpo y mente son un todo inseparable y que no hay aprendizaje sin movimientos, se crearon una diversidad de movimientos coordinados con el objetivo de activar los sentidos y facilitar la integración de conceptos y asimilación de nuevos conocimientos. A estas actividades se le llaman Gimnasia cerebral y se basa en una serie de movimientos corporales sencillos, diseñados para ayudar a conectar a ambos hemisferios del cerebro. Estudios han demostrado que cuando se utilizan los movimientos es posible realizar cambios poderosos y permanentes en áreas donde nos sentimos poco confiados o incapaces.

Ejercicio 1: Coloca las palmas como si estuvieras deteniendo a alguien, con los dedos extendidos y juntos, ahora abrimos hacia fuera, los dedos índice y meñique de cada mano, dejando juntos los dedos anular y medio, a continuación alterna el movimiento para unir meñique-anular e índice-medio, alterna el movimiento y aumenta la velocidad.

Ejercicio 2: Coloca las palmas como si estuvieras deteniendo a alguien, cierra una maño y saca el pulgar, mientras en la mano abierta mueve hacia adentro el pulgar, intercala las posturas de las manos y así sucesivamente. Cuando lo domines, aumenta la velocidad.

Ejercicio 3: Mismo ejercicio anterior, solamente que ahora cerramos ambas palmas y de una sacamos el pulgar mientras la otra permanece cerrada, intercalamos el movimiento y repetimos.

Los ejercicios permiten mejorar la coordinación, concentración, creatividad, imaginación, etc. Tal vez al principio te cueste un poco de trabajo la coordinación y sientas que es difícil dominarlos, pero sigue practicando, ya que la práctica constante es la que permite la creación de nuevos enlaces neuronales. Algunos ejemplos de cambios positivos que se pueden lograr son: Mejora la habilidad para organizar tu vida, tu trabajo o tu tiempo, transformar tu comunicación con otras personas, restablecer el equilibrio en situaciones emocionales intensas y superar tus miedos como realizar algo para lo cual siempre te habías sentido incapaz.

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